De acuerdo al informe anual de la Corte Internacional de Justicia, Chile activó la demanda contra Bolivia por derechos sobre el Silala porque el Estado boliviano, a partir de 1999, “había comenzado a negar” que el recurso hídrico ubicado en la zona de frontera es de curso de agua internacional.
“Chile sostenía que el Silala era un curso de agua internacional, pero que, a partir de 1999, el Estado Plurinacional de Bolivia había comenzado a negar esa condición y a sostener que tenía derechos exclusivos sobre el uso de sus aguas. Por consiguiente, Chile solicitó a la Corte que fallara y declarara que el Silala era un curso de agua internacional cuyo uso se regía por el derecho internacional consuetudinario, y que indicara los derechos y obligaciones resultantes de las partes”, establece parte del informe de la corte.
Bolivia defendió a lo largo de la historia que el recurso del Silala es de soberanía nacional y que fue desviado de forma unilateral a territorio chileno.
La administración de la expresidente Michelle Bachelet presentó el 6 de junio de 2016 la demanda por derechos sobre el recurso hídrico ubicado en el boliviano cantón Quetena Chico, en el departamento de Potosí. El agua nace y muere en la zona, pero un trabajo de ingeniería civil lo canalizó hasta el lado chileno hace más de un siglo
Una concesión otorgada en 1908 por la Prefectura potosina a la empresa The Bolivia Railway Company Limited amparó el uso de ese recurso para el funcionamiento de las locomotoras. Esa concesión fue anulada en 1997 e investigaciones dan cuenta que el agua del Silala es usada por una empresa minera y una parte para consumo humano.
La demanda chile se encuentra en puertas de la fase oral de alegatos, después de haber concluido la etapa escrita. Ambos países se encuentran a la espera de la fecha que fije la CIJ, que es parte de Naciones Unidas, para la defensa oral de sus alegatos.
Hubo una negociación en 2010 en el que Chile aceptó pagar por el 50% del uso de ese recurso hasta que se dilucide la propiedad del restante porcentaje. Las negociaciones fracasaron.
(16/11/2020)






