Yassir Steven Molina Lozada, líder del denominado grupo Resistencia Juvenil Cochala (RJC), se abstuvo este domingo de declarar ante la Fiscalía de Sucre por los hechos sucedidos en octubre de 2020 cuando este «grupo armado y motorizado», como fue llamado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se trasladó a la capital del Estado para pedir la renuncia del Fiscal General, ocasionando daños al patrimonio histórico y causando desórdenes.
Molina es acusado por los delitos de organización criminal con fabricación ilícita, uso de armas no convencionales, atentados contra bienes públicos, impedir y estorbar el ejercicio de funciones, destrucción y deterioro de bienes del Estado y la riqueza nacional, privación de libertad y daño calificado. La demanda fue presentada en enero de este año y el viernes se emitió la orden de aprehensión.
El líder del grupo de choque fue detenido la noche del sábado por policías vestidos de civil, en el municipio de Quillacollo, Cochabamba. Tras su detención, fue llevado al Aeropuerto Jorge Wilstermann. A las 03.00 de este domingo arribó al Aeropuerto Alcantarí de la capital del Estado y luego trasladado a celdas policiales de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), ubicado en el barrio Villa Armonía de Sucre.
A las 09.30 fue ingresado a oficinas de la Fiscalía de Sucre para que preste su declaración, pero se acogió al derecho al silencio. “Me voy a abstener de prestar mi declaración informativa”, señaló el acusado, quien estuvo acompañado de su abogado defensor José Lucas Ayca Bautista.
Sobre la detención de Molina, el presidente de la Cámara de Senadores, Andrónico Rodríguez, aseguró que los líderes del grupo de choque Resistencia Juvenil Cochala deben rendir cuentas ante la justicia por su participación en los hechos de violencia de 2019.
“Los cabecillas del grupo irregular denominado ‘resistencia’ de Cochabamba que ejercieron violencia sin medida, sembrando terror y miedo ante la población, también tienen que rendir cuentas ante la justicia”, dijo Rodríguez mediante su cuenta oficial en Facebook.
Según un reporte de ABI, la Resistencia Juvenil Cochala fue una organización de fuerza de choque que generó violencia frente a movilizaciones de simpatizantes y militantes del Movimiento Al Socialismo que defendían el gobierno de Morales.
Por ejemplo, la RJC estuvo involucrada en el ultraje en 2019 de la entonces alcaldesa del municipio cochabambino de Vinto y militante del MAS, Patricia Arce, quien fue agraviada por los integrantes de esta organización irregular.
(14/03/2021)






