El viceministro de Comercio Exterior e Integración, Benjamín Blanco, consideró este jueves que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, se está extralimitando en sus funciones pronunciándose sobre asuntos internos de países miembros del bloque, como Bolivia.
“El secretario se está extralimitando en sus funciones, está hablando a nombre de (todos) los países (de la OEA), cuando los países no se han pronunciado sobre ciertos temas, entonces, es una de las primeras cosas que observamos tanto Bolivia como México, por eso es que el día de ayer (ambos países) han hecho un llamado a la secretaría de la Organización de Estados Americanos para que no intervenga en asuntos internos de los países y para que respete la democracia”, dijo Blanco en entrevista con La Razón Radio.
Los presidentes de Bolivia y México, Luis Arce y Andrés Manuel López Obrador, firmaron una declaración en la que exigen que las misiones electorales de la OEA y su secretario general no intervengan en los asuntos internos de los países miembros de la organización.
“Coincidieron (Bolivia y México) en la importancia de promover el carácter exclusivamente técnico, objetivo e imparcial de las Misiones de Observación Electoral de la OEA, las cuales deben ceñirse a los principios de no intervención, el respeto a la autodeterminación, el diálogo, la negociación, la búsqueda de consensos y la solución pacífica de controversias, considerando prioritaria la construcción de un multilateralismo que favorezca el bienestar de las personas y la dignidad de los pueblos”, señala el punto 21 de la declaración firmada por los presidentes.
Asimismo –según el mismo documento– coincidieron en la necesidad de que la Secretaría General de la OEA se limite a actuar dentro de su propio marco institucional y a abstenerse de intervenir en los asuntos internos de los Estados miembros.
Además, México exhortó a la OEA a respetar la voluntad del pueblo boliviano y la democracia, y ambos países coincidieron en no tolerar injerencias en asuntos internos de los países.
Almagro y las misiones electorales de la entidad son cuestionadas por su rol en los comicios de octubre de 2019 en Bolivia, cuando tras la victoria del entonces presidente Evo Morales, sin necesidad de balotaje, la OEA intervino y alimentó el discurso sobre un fraude.
Ese hecho provocó el aumento de las protestas cívicas, lo que derivó en un motín policial y una sugerencia de las Fuerzas Armadas para que Morales renuncie a su cargo, lo cual finalmente se dio el 10 de noviembre, precisamente cuando la OEA presentó un informe preliminar. Por ello, El partido de Morales y el Gobierno actual insisten en que hubo un “golpe de Estado” con la participación de la OEA.
“Por tanto, el rol de la OEA ha sido nefasto en nuestro país el año 2019 con (ese) pequeño informe de unas cuantas páginas que ha generado una crisis política (…) y realmente el secretario general de la OEA deberá rendir cuentas por esa injerencia que ha realizado directamente en nuestro país, más ahora que los tribunales departamentales no han encontrado pruebas de dicho fraude y además los estudios serios que han realizado varias universidades e institutos de distintos países del mundo demuestran que el informe de la OEA carece completamente de sustento”, puntualizó Blanco.






