Gente afín al dirigente Armin Lluta, de Adepcoca, tendió una emboscada en la que perdió la vida un policía por impacto de bala, y otro resultó herido. Esa fue la acusación del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien anunció la formación de una comisión para identificar al o los autores y llamó a un diálogo para resolver el conflicto cocalero.
“Sectores afines a la dirigencia de Armin Lluta emboscaron a la Policía, atacando con armas de fuego al policía dependiente de la UTOP centro, Miguel Ángel Quispe Nina, quien fue herido de bala y horas más tarde perdió la vida”, informó en una conferencia junto al comandante de la Policía, Jhonny Aguilera, y otras autoridades.
Los hechos ocurrieron en Coripata, Yungas de La Paz, cuando se intentaba instalar un ampliado convocado por la dirigencia opositora de Elena Flores en el estadio del lugar. Seguidores de Lluta bloquearon y se enfrentaron con el bando de Flores con el objetivo de evitar el ampliado que, finalmente, se suspendió.
El contingente policial desplazado a la zona usó gases lacrimógenos para desbloquear y frenar el choque entre adversarios. “Los grupos violentos portaban granadas, dinamitas, explosivos y otros”, denunció Del Castillo.
El ministro aseguró que se investigará el hecho hasta identificar a quienes dispararon y mataron al policía e hirieron a otro que, dijo, se encuentra en observación sin riesgo de perder la vida.
“Vamos a generar un grupo especializado de investigación para que este policía que perdió la vida pueda encontrar la paz y su familia justicia”, anunció y advirtió: “Seremos drásticos con aquellas personas que le quitaron la vida”.
Con la idea de acabar con el conflicto, convocó para las 16.00 del lunes a un “gran diálogo por la paz y el consenso” a autoridades municipales y dirigentes de los cocaleros para resolver la disputa por Adepcoca. “Los acuerdos alcanzados por las partes asistentes a este diálogo serán vinculantes para el Gobierno nacional respecto a la dirección de Adepcoca”, aseguró.
Al momento hay dos detenidos en Coripata. Aguilera aseguró que la Policía retomó el control de la región y que “hay una tensa calma”.







