Las Fuerzas Armadas (FFAA) deliberaban antes de la renuncia de Evo Morales, el 10 de noviembre de 2019, algo prohibido por la Constitución. Un comunicado público de esa fecha, del Comando en Jefe mediante la Dirección de Comunicación Social, muestra que así se ordenó la ejecución de operaciones para intervenir un bloqueo en Challapata.
“En cumplimiento al mandato Constitucional y las leyes en actual vigencia donde señalan que las únicas instituciones autorizadas para portar armas son las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional el Mando Militar ha ordenado la ejecución de operaciones Militares aéreas y terrestres para neutralizar a grupos armados que se encuentran actuando fuera de la Ley” (sic), señala el comunicado de prensa de entonces.
En su libro de memorias Volveremos y seremos millones (Buenos Aires, septiembre de 2020), Morales denunció que la mañana del 10 de noviembre, cooperativistas mineros se movilizaban desde Sucre y otros de La Paz, además de qaqachacas, en Oruro. “Y a las ocho, nueve de la mañana, yo veo aviones K-8 chinos que hemos comprado, a días de entrenamiento, que están sobrevolando, sin que yo lo autorice”, contó.
En Challapata se había instalado un bloqueo para evitar el arribo de personas que engrosen las protestas contra Morales y se reportaron cinco mineros heridos. Las Fuerzas Armadas manejaron la tesis de “grupos armados” para el uso de aviones de guerra que sobrevolaron la zona. Bloqueadores denunciaron que les dispararon desde el aire.
“Estaba el golpe de las Fuerzas Armadas, porque ellos solo pueden movilizar lo que llaman sus bienes, como carros, soldados, con orden del capitán general de las Fuerzas Armadas, que es el presidente, y el presidente no había dado ni orden ni autorización”, insistió el exmandatario.
En una entrevista con la red Uno, la noche del martes, el exvicepresidente Álvaro García también se refirió al hecho. “¿Quién autorizó eso? No fue Evo, no fue el Ministro de Defensa; fue (Jorge) Terceros (entonces comandante de la Fuerza Aérea Boliviana). Es decir que Terceros fue el iniciador y el que comandó la parte militar del golpe de Estado del 10 de noviembre del año 2019”, afirmó el exvicepresidente.
Y en la televisora estatal Bolivia Tv el martes, el exministro de Defensa Javier Zavaleta insistió en que ni él ni Morales habían autorizado el sobrevuelo de los aviones caza en Challapata y que esa mañana ciertos mandos de las Fuerzas Armadas ya no obedecían a Morales y se ahondó la insubordinación.







