La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) está a punto de emitir su decisión final acerca de la desaparición de Juan Carlos Flores Bedregal, dirigente del Partido Obrero Revolucionario (POR) y diputado nacional cuando el 17 de julio de 1980 fue victimado junto con el dirigente socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz en la antigua sede de la Central Obrera Boliviana (COB) en El Prado paceño, informa su hermana, Olga Flores Bedregal.
“Si es que se logra (la sentencia que se espera), el Estado será condenado por la desaparición forzada de Carlos Flores; éste es un delito continuo, en tanto no aparezca la víctima; el Estado boliviano será responsable de que hasta el día de hoy se siga practicando un crimen de lesa humanidad, cual es la desaparición forzada de personas”, destaca la activista.
Aparte de la tortura y el asesinato del sacerdote y periodista Luis Espinal, ocurridos en marzo de 1980, también está pendiente la desaparición de los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz.
Si bien la Comisión de la Verdad (2016-2019) pudo obtener indicios de que los restos del líder socialista están en el Cementerio General de La Paz, con otra identidad, hasta el momento no se ha iniciado ninguna labor para dar con dichos restos mortales.
Cuando la Comisión de la Verdad entregó su informe al presidente Luis Arce, en marzo de 2021, reveló que en 19 años de dictaduras hubo 6.800 personas que fueron perseguidas, detenidas y torturadas, y al menos 140 represores ordenaron y ejecutaron delitos de lesa humanidad.
Asimismo, en el golpe de García Meza y durante su gobierno de facto, se determinó que hubo 26 desapariciones forzadas. El 15 de enero de 1981, nueve dirigentes del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron asesinados en la calle Harrington.







