Helen Camacho, responsable nacional de Medicina Forense del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), dijo este jueves que la expresidenta Jeanine Áñez se encuentra clínicamente estable y que se negó reiteradas veces a ser valorada por esta instancia.
Informó que el 9 de agosto, el IDIF hizo la evaluación médica, que la encontró estable, pero que debido a que la exmandataria recluida en la penitenciaría de Miraflores reportó un diagnóstico previo de hipertensión arterial sistémica, se recomendó que un especialista cardiólogo la valore, por lo cual fue llevada al Hospital del Tórax.
Camacho aseguró que el cuadro de salud de Áñez es estable, debido a su medicación diaria para controlar la presión arterial, y que no hay razones para internarla. “La señora no amerita internación porque su cuadro de salud es estable, el médico cardiólogo tiene que hacer la valoración con base en los estudios que ha solicitado”.
Una nota de la Fiscalía indica que “el certificado médico señala una persona en regular condición general, afebril (no presenta fiebre), consiente con funciones cognitivas normales, sin datos de descompensación cardiaca ni respiratoria que amerite urgencia médica. Hipertensión arterial, actualmente en tratamiento médico mediante medicación oral diaria que debe ser controlada periódicamente”.
Asimismo, dijo que la situación emocional de Áñez no es competencia forense y que cuando se la valoró el lunes, no procedieron a pesarla por no contar “con el elemento requerido”. Ante la insistencia de los periodistas en la conferencia, la profesional atribuyó el bajo peso de la expresidenta a que no consume los alimentos a los que acceden diariamente las internas de la cárcel.
Se sabe que los familiares de la expresidenta le proveen a diario de comida. Áñez se encuentra recluida desde marzo acusada por el caso Golpe de Estado de 2019. En un principio, estaba detenida en la cárcel de Obrajes y luego fue trasladada a la de Miraflores.







