Ruth Llanos, presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos y Mártires por la Liberación (Asofamd), agradeció el trabajo que hizo el exsecretario de la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) Paulo Abrao, alertado por el clima poselectoral que reinaba en el país en 2019.
En entrevista con La Razón Radio, dijo que en su informe inicial, la CIDH propuso la conformación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), precisamente porque se evidenció violaciones a los derechos humanos y que el documento entregado el martes reconfirmó esa primera valoración.
“Cuando Paulo Abrao vino a visitar los lugares donde se produjeron las masacres (y) luego fue destituido por eso, (por este motivo) creemos que se merece este reconocimiento”, afirmó.
Llanos comparó el informe del GIEI con el que elaboró la Central Obrera Boliviana (COB) en 1976, en el que también se evidencia torturas, ejecuciones extrajudiciales y violaciones sexuales durante el golpe militar del extinto Hugo Banzer, el 21 de agosto de 1971.
“En el país falta políticas de memoria (histórica) y garantías de no repetición de este tipo de hechos”, reclamó la activista, cuyo compañero, Ricardo Navarro, murió en la dictadura de Luis García Meza.
“En Bolivia tenemos que estar repitiendo lo que pasó en 1964 con (René) Barrientos, la dictadura de Banzer, de García Meza. Espero que de aquí a 50 años no haya nadie viniendo a decir que los responsables de las masacres de Sacaba y Senkata no han cumplido un día de cárcel por los delitos cometidos”, cuestionó Llanos.
Enfatizó en que el GIEI ha cumplido un “mandato importante” que es el derecho de las víctimas de saber lo que sucedió, identificar a los responsables y sancionarlos.
El martes, en un acto en el Banco Central con la presencia del presidente Luis Arce y las víctimas de las masacres de Sacaba y Senkata, el GIEI presentó su informe sobre la violencia y la violación de derechos humanos en la crisis poselectoral de 2019.







