La expresidenta Jeanine Áñez pidió este jueves, una vez más, “casa por cárcel” en una audiencia virtual que se instaló para resolver un recurso de Acción de Libertad planteada por su defensa. “No me voy a fugar (…) no soy ninguna delincuente”, dijo.
Áñez recurrió a su derecho a la defensa y entre sollozos pidió que se le cambie la detención preventiva por la detención domiciliaria.
Demandó dejar la política de un lado y poner primero al ser humano.
“Hay una orden judicial y una contraorden política, y no nos parece porque así no hay justicia, estamos pidiendo que se cumplan las órdenes judiciales y hemos llegado al extremo de pedir casa por cárcel, no me voy a fugar, si hubiera tenido la intención de fugarme del país lo hubiera hecho en diciembre, enero, febrero, pero estuve acá en mi país porque considero que hice lo que tenía que hacer, no me excedí en absolutamente en nada, no soy ninguna delincuente, no maté a nadie, ni mandaría a nadie a matar porque soy una mujer de fe”, sostuvo.

“A mí cualquier ratito me va a dar un infarto porque toda esta presión que recibo por todo este acoso afuera y adentro es tremendamente injusto”, indicó la exmandataria, quien es acusada por los delitos de terrorismo, sedición y conspiración en el caso conocido como golpe de Estado.
En la audiencia virtual, la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDHB), Amparo Carvajal, se ofreció como garante para la libertad de Áñez. “Yo me ofrezco como garante y estoy dispuesta a dar mi vida por los derechos de los bolivianos”, dijo.
Áñez ya había pedido en una anterior audiencia que se le permita guardar detención domiciliaria por su delicado estado de salud.
Desde marzo y por seis meses debe guarda detención preventiva en la cárcel. En una ampliación del proceso en su contra, se ordenó otros seis meses,







