La comisión de fiscales a cargo de la investigación del caso Golpe de Estado presentó la imputación contra Williams Kaliman y Yuri Calderón, comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía, respectivamente, en la crisis poselectoral de octubre y noviembre de 2019.
Ambas exautoridades se encuentran prófugas de la Justicia, con paradero desconocido. El documento del Ministerio Público publicado por la Red Erbol señala que los cargos de esta “ampliación de imputación formal” son terrorismo, conspiración y sedición.
El caso Golpe de Estado fue activado por la exdiputada Lidia Patty, del Movimiento Al Socialismo (MAS), por el derrocamiento del expresidente Evo Morales, quien renunció asfixiado por protestas cívicas y las denuncias de fraude en las elecciones de ese año.
Bajo el mando de Kaliman, las Fuerzas Armadas presionaron a Morales para que dimita, el 10 de noviembre de 2019. Bajo el mando de Calderón, los policías protagonizaron un motín que derivó en apoyo a las movilizaciones cívicas lideradas por el entonces dirigente cívico Luis Fernando Camacho, hoy gobernador de Santa Cruz, quien es el principal acusado del caso abierto por Patty.
Por esta investigación se encuentra detenida en la cárcel de Miraflores la expresidenta transitoria Jeanine Áñez, a la par de dos de sus exministros (Álvaro Coímbra y Rodrigo Guzmán), quienes se encuentran en el penal de San Pedro.







