La delegada defensorial en Potosí, Vilma Martínez, reveló que el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) rechazó sentarse a dialogar con esta entidad y tampoco prosperó una reunión con otros actores mediadores.
“La Defensoría del Pueblo ha estado insistiendo en acudir a una mesa de diálogo; ayer (miércoles) hemos estado accediendo a caprichos del Comité Cívico, para que al final no se siente en la mesa, porque la Defensoría ha iniciado un proceso contra uno de sus miembros, se intentó mediar con la Iglesia, pero no ha prosperado”, dijo.
Una parte del sector gremial, liderada por Francisco Figueroa, confirmó un paro indefinido en rechazo a la Ley 1386, de Estrategia Nacional de Lucha Contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y el Financiamiento al Terrorismo. A este movimiento de protesta se adhirieron comités cívicos de siete ciudades capitales del país. La Paz y Pando rechazaron asumir la medida.
Debido a los conflictos cívico-gremiales el martes un joven de 21 años, Basilio Titi, falleció atragantado con un bolo de coca, aunque se halló en la autopsia escoriaciones en su cuerpo, que se deben, según el informe forense, a una caída previa.
Martínez, adelantó que la Defensoría del Pueblo seguirá insistiendo en hallar una solución pacífica a la crisis social que está atravesando el país, aunque dijo que la tensión bajó un poco en Potosí debido a que los campesinos se retiraron a sus comunidades de origen.
“La justicia debe tomar cartas en el asunto, estamos en un territorio donde todo boliviano, venga de donde venga, tiene derecho a movilizarse; hemos verificado que hubo diferentes hechos de violencia por uno y otro lado, esperemos que el Ministerio Público pueda acelerar investigaciones para que no se repitan estas situaciones”, añadió.







