El expresidente Evo Morales calificó este sábado como una “pena benigna” la condena de 10 años de prisión dictada en contra de la exmandataria Jeanine Áñez por el caso Golpe de Estado II.
“Pese a las mentiras, chicanas e incluso actuaciones para decir que estaba enferma o a punto de morir, la justicia sentenció que Añez y sus cómplices asaltaron el poder con un golpe de Estado. 10 años de cárcel es una pena benigna en relación al daño que causaron a la democracia”, afirmó Morales a través de su cuenta en Twitter.
Horas después, por la misma plataforma, Morales dijo que “la defensa de Añez la compara con otro dictador (Luis García Meza) y afirma que le corresponde un juicio de responsabilidades”.
En otras palabras, en su criterio, se “pide que sus cómplices (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho (jefes de las organizaciones políticas opositoras) le aseguren impunidad en el Legislativo” porque “los asesinos del pueblo evitarán condenarse entre ellos”.
“Pero el fallo de la justicia en el caso Golpe II permite que los asesinatos y delitos de los que violaron la Constitución y sus propios reglamentos para tomar el poder ilegalmente sean juzgados en la vía ordinaria. Los masacradores del pueblo no tienen derecho a ningún privilegio”, agregó.
La noche del viernes, el Tribunal de Sentencia Penal Anticorrupción Primero de La Paz, por decisión unánime, condenó a Áñez por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes cometidos en su proclamación como mandataria en la crisis de 2019.
El 10 de noviembre de 2019, el entonces presidente Morales renunció a su cargo en medio de protestas cívicas que denunciaban un “fraude” electoral, un motín policial y hasta una “sugerencia” de las Fuerzas Armadas para que dimitiera.
Dos días después, la entonces segunda vicepresidenta del Senado asumió la presidencia de dicho órgano camaral y luego la jefatura del Estado en sendos actos en la Asamblea Legislativa sin quorum ni asistencia de la bancada mayoritaria del Movimiento Al Socialismo (MAS). Ese hecho fue calificado como un golpe de Estado.







