El expresidente Carlos Mesa pasa una “gran vergüenza a nacional e internacional” al plantear la anulación del juicio contra la expresidenta Jeanine Áñez por el caso Golpe de Estado II, porque es un “exabrupto” al no tener ninguna base legal ni sentido común, cuestionó el ministro de Justicia, Iván Lima.
Mesa planteó que el juicio “debe ser anulado” por los pronunciamientos de “la ONU y la UE, testigos y facilitadores de la transición democrática de 2019” que “coinciden –afirmó- en denunciar violación de DDHH de Añez en el juicio espurio, e inexistencia de una justicia proba e independiente”.
“El señor Mesa no tiene conocimiento del sistema penal, no tiene ningún conocimiento de cómo funciona una sentencia”, cuestionó Lima, citado por Mesa en el tuit sobre el caso Áñez.
La expresidenta fue sentenciada a 10 años de cárcel por la forma cómo llegó en noviembre de 2019 a la presidencia del Senado, que luego le permitió tomar el poder, en una sesión sin quórum y siendo de la oposición, lo que no permite el Reglamento de Debates.
La Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia (OACNUDH-Bolivia) emitió el viernes seis observaciones preliminares sobre, lo que consideró, los aspectos “que tienen un efecto” en el debido proceso contra Áñez. La entidad apuntó, en primer lugar, que el tipo penal de incumplimiento de deberes, uno de los delitos por los que fue sentenciada, es “incompatible con el principio de legalidad”.
Ante las observaciones de Naciones Unidas y otras instancias sobre el juicio contra la expresidenta, la Unión Europea (UE) reafirmó su interés en apoyar las reformas judiciales en Bolivia. Su posición la apoyó en el informe de la OACNUDH: “También hubo problemas con el uso excesivo y no excepcional de la prisión preventiva, el acceso a la prueba testifical y el formato virtual e híbrido de las audiencias. La OACNUDH indicó que se debe evitar la celebración de juicios en rebeldía y que la participación de numerosos acusadores había afectado el equilibrio procesal”.
Lima aconsejó al expresidente y jefe de Comunidad Ciudadana (CC) asesorarse con un abogado penalista.
“Es bueno que se asesore con un abogado penalista, porque está pasando una gran vergüenza a nivel nacional e internacional al hacer pedidos que no tienen ninguna base legal, de proceso ni de sentido común. Es lamentable que un expresidente como él no tenga cuidado de revisar la Constitución y la ley para emitir criterios tan desatinados”, observó.
Áñez tomó el control del Senado y luego del Estado, tras la dimisión del expresidente Evo Morales, acorralado por protestas cívicas alentadas por denuncias de fraude electoral, un motín policial y la “sugerencia” militar de dimitir.







