El Ministerio de Gobierno entregó tobilleras electrónicas y bloqueadores de señal de teléfonos celulares, además de otros equipos, accesorios y vehículos para reforzar la seguridad en diferentes cárceles del país.
El ministro del área, Eduardo del Castillo, explicó ayer que todo este equipamiento busca mejorar las condiciones de trabajo de los policías que vigilan los centros de reclusión y para aumentar el control interno, a fin de evitar fugas y otras actividades ilícitas.
El lote incluye 500 tobilleras electrónicas y ocho bloqueadores de señal de teléfonos celulares, herramientas de comunicación que son usadas por algunos reos para realizar robos, estafas, secuestros, además de otros ilícitos.
Del Castillo remarcó que la regulación para el uso de las tobilleras electrónicas se hará a través de una norma, que será elaborada junto al Viceministerio de Seguridad Ciudadana y que será presentada en agosto al Legislativo.
“Estas tobilleras coadyuvarán a evitar, por ejemplo, que los agresores o potenciales feminicidas se acerquen a sus víctimas”, añadió.
Además de esos equipos, se entregaron también 10 detectores de metales tipo arco pórtico; siete rayos X para objetos; tres rayos X de cuerpo entero; 26 detectores de metal tipo paleta; tres buses de 26 pasajeros, cada uno; y ocho centros de circuito cerrado con 100 cámaras, todo valuado en un total de Bs 34 millones.
“Tentativamente, se tiene una propuesta de distribución de estos equipos en las cárceles de Cochabamba, Santa Cruz, Potosí, La Paz, Tarija y Pando, aunque, por supuesto, esto está sujeto a cambios según se lo requiera”, precisó la autoridad del Gobierno.
Esta entrega de equipamiento es parte de la fase II del Proyecto “Sistema Integrado de Comando y Control para Seguridad Ciudadana Subnacional”, más conocido como BOL-110. “Son pasos que damos para la transformación del sistema penitenciario en Bolivia (…); son pequeños pasos, pero estamos en el camino correcto y vamos a seguir por esta senda de una gestión transparente, digna y por supuesto en beneficio de todos”, añadió.
ILÍCITOS.
Puntualizó que las cámaras de vigilancia funcionarán al interior de las cárceles, con el objetivo de dar un seguimiento permanente a las actividades de los privados de libertad para evitar ilícitos en esos recintos.
“El tema de la seguridad ciudadana no solamente es en las calles, sino también se debe trabajar al interior de los hogares, pero también detrás de los muros de las cárceles”, insistió el ministro.







