El expresidente Evo Morales denunció este lunes que está en marcha el ‘lawfare’ en su contra a través de denuncias “falsas” y la reaparición del caso Terrorismo, abordado en las últimas horas por algunos medios de información.
“Como hemos advertido anteriormente, el ‘lawfare’ o instrumentalización de la justicia con fines políticos es un método de la derecha interna y externa”, escribió el también presidente del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Usó ese término, “guerra judicial”, para referirse a denuncias en su contra a partir del “plan negro” que develó el 3 de septiembre.
En el ampliado de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico, el expresidente dijo que estaban en la mira también los legisladores Andrónico Rodríguez, Leonardo Loza y Gualberto Arispe.
“Operadores del plan negro, al ver que fracasó investigación y acusación con cartas falsificadas para proscribir al MAS-IPSP y su dirigencia nacional, ahora tratan de direccionar caso de Terrorismo separatista en nuestra contra”, escribió en su cuenta de Twitter.
Caso Terrorismo
El caso Terrorismo se refiere a la intervención de las fuerzas de seguridad del Estado contra un supuesto grupo terrorista en el hotel Las Américas, el 16 de abril de 2009, que terminó con tres extranjeros abatidos, entre ellos Eduardo Rózsa.
Entonces, el gobierno de Morales denunció que la facción irregular estuvo vinculada con movimientos conservadores de Santa Cruz para intentar desestabilizar al Gobierno.
El fiscal Marcel Sosa se encargó de las investigaciones, pero fue involucrado en el caso. En 2020, durante el gobierno de Jeanine Áñez el caso fue cerrado debido al retiro de la denuncia por parte del Ministerio de Gobierno.
Arturo Murillo
Según denunció Morales este lunes, “algunos tratan de concluir el trabajo sucio de Murillo para intentar involucrarnos” en el caso Terrorismo.
“En su momento revelaremos a nuestro pueblo cómo y quiénes promovieron la utilización de este caso para tratar de defenestrarnos políticamente”, advirtió.
En septiembre de 2020, el entonces ministro de Gobierno, Arturo Murillo, retiró a su despacho como denunciante del caso. «El Ministerio de Gobierno retiró la acusación”, dijo entonces.
Evo Morales
“En el gobierno de facto, el ahora prófugo Arturo Murillo gestionó el cierre de este caso pese a la existencia de separatistas confesos y sentenciados”, denunció Morales, en una primera alusión al hecho.
En los últimos días, varios medios de comunicación informaron sobre resultados de una investigación del caso por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Ahora está en agenda el caso.
El domingo, Morales denunció en esa misma red que “algunos ministros” y asambleístas tratan de proscribir al MAS, como, en su criterio, lo intentó la derecha antes de las elecciones de 2020, que ganó Luis Arce con el 55,1% de los votos.
Y este lunes, en un encuentra con mujeres campesinas, el presidente Arce aludió a las denuncias y pidió a la militancia del MAS y las organizaciones sociales a cerrar filas contra los ataques «internos y externos».







