El expresidente Carlos Mesa rememoró su llegada al poder, hace 19 años, y detalló seis hitos durante su mandato. “Lo volvería a hacer”, afirmó.
El político e historiador asumió el cargo luego de la masacre de 2003, cuando el entonces mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada renunció y huyó del país, en medio de una crisis social.
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“El 17/10 de 2003 asumí la Presidencia en medio de una crisis de Estado. En mi gobierno pacificamos y estabilizamos al país, convocamos a la Asamblea Constituyente, iniciamos la autonomía, hicimos el referéndum del gas y respetamos los DDHH. Cumplí con Bolivia. lo haría de nuevo” (sic), escribió Mesa en esa red social.
La noche del 17 de octubre, Sánchez de Lozada abandonaba el país tras dimitir a la presidencia. “Los muertos te van a enterrar”, le había advertido su vicepresidente, Carlos Mesa, que luego asumió la sucesión.
La crisis social y política de entonces degeneró de la intención del gobierno de exportar gas natural a Estados Unidos y México, a través de un puerto chileno.
La crisis cobró sus primeros fallecidos el 20 de septiembre. El mismo ministro Carlos Sánchez Berzaín lideró un operativo policial-militar en Warisata, donde campesinos bloqueaban el paso de turistas, la mayoría estadounidenses, en Sorata. Hubo cinco fallecidos, cuatro de ellos campesinos y un policía.
Sin embargo, la masacre adquirió esas proporciones el 12 de octubre, cuando en un intento del transporte de caravanas de combustible entre Senkata (El Alto) y La Paz, los militares dispararon contra las movilizaciones y dejaron un saldo de al menos 27 muertos.
En tanto, los decesos continuaban. Otras 23 personas fallecieron el lunes 13 en El Alto y 10 más en la zona Sur de La Paz.
Mesa renunció al gobierno de Sánchez de Lozada, con el que llegó al poder en las elecciones de 2002. Si embargo, no dimitió a sus funciones.
En una carta dirigida al Financial Times, en octubre de 2019, el mismo Sánchez de Lozada expresó su molestia con Mesa. “Carlos Mesa fue mi vicepresidente durante mi segundo mandato y aprovechó los conflictos sociales provocados por el señor (Evo) Morales y sus aliados para forzar mi renuncia”, se lee en la misiva.
El 15 de octubre de 2003, el gobierno presentó su propuesta de disolución del conflicto que ya había cobrado decenas de fallecidos: referéndum consultivo, inclusión de la Asamblea Constituyente y revisión de la Ley de Hidrocarburos.
Ya era tarde. Dos días después, dos de los aliados de Sánchez de Lozada, Jaime Paz Zamora y Manfred Reyes Villa, le quitaron el respaldo al mandatario.
El 17 de octubre, Mesa recibió la visita del Alto Mando Militar y de algunos legisladores, además de los presidentes de entonces de la Cámara de Senadores, Hormando Vaca Díez, y de Diputados, Óscar Arrien.
A las 22.32, Mesa juró a la presidencia del país ante Vaca Díez. Minutos antes, el Congreso Nacional había leído y aceptado la carta de renuncia de Sánchez de Lozada. Fue una sucesión “impecable” —Mesa llamó también así a la proclamación de Jeanine Áñez en 2019—. Pero renunció en 2005.







