Con la esperanza de que Brasil vuelva a ser el gran socio económico del país, el presidente Luis Arce saludó ayer al nuevo mandatario de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva.
Luego de participar del acto de posesión, el presidente Luis Arce saludó y felicitó este domingo al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como parte de los actos protocolares de posesión en el Palacio Presidencial de Planalto.
Ambos mandatarios se dieron un fuerte apretón de manos en el acto protocolar de «Saludo Oficial», señala un reporte de la agencia oficial ABI, fechado este domingo en Brasilia, Brasil.
Arce llegó la mañana de este domingo a Brasilia y participó de la ceremonia de posesión del tercer mandato constitucional de Lula da Silva, un metalurgista que en su primer discurso comprometió «rescatar» del hambre a 33 millones de personas y de la pobreza a 100 millones.
«Nuestras primeras acciones apuntan a rescatar del hambre a 33 millones de personas y rescatar de la pobreza a más de 100 millones de brasileñas y brasileños, que soportaron la más dura carga del proyecto de destrucción nacional que hoy se cierra», afirmó.
El izquierdista Lula da Silva prometió «reconstruir» Brasil y reconciliar a sus compatriotas al acceder por tercera vez a la presidencia, reportó también la agencia AFP.
A parte de Luis Arce también estuvieron presentes los presidentes de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Honduras y Uruguay, además del rey de España, Felipe VI.
Washington envió a la secretaria de Interior, Deb Haaland, la primera indígena en integrar un gabinete en Estados Unidos, mientras que por parte de China asistió el vicepresidente Wang Qishan.
Exactamente 20 años después de acceder al poder por primera vez, Luiz Inácio Lula da Silva, de 77 años, fue proclamado presidente junto a su vice, Geraldo Alckmin, y anunció su «compromiso constitucional» en el Congreso de Brasilia.
La ceremonia se inició con un minuto de silencio en recuerdo del exastro brasileño Pelé y de Benedicto XVI, ambos fallecidos esta semana a los 82 y 95 años, respectivamente.
Vestido con traje y corbata azul, Lula prometió en su primer discurso «reconstruir» el país sobre las «ruinas» del legado del ultraderechista Jair Bolsonaro.
«Vaciaron los recursos de salud, desmontaron la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología, destruyeron la protección del medio ambiente», dijo Lula, que también reafirmó su compromiso de reducir a cero la deforestación en la Amazonía.
«No hace falta derribar ningún árbol más», dijo el mandatario, asegurando que esto no impedirá apoyar al poderoso sector agrícola de Brasil.







