El vocero presidencial, Jorge Richter, afirmó que, debido a que en la actualidad la Policía no le es funcional a Luis Fernando Camacho y sus afines como en 2019, buscan quebrar su “espíritu institucional”.
La autoridad recordó que el 13 de noviembre de 2019, Camacho y el entonces comandante de la Policía de Santa Cruz hablaban de los compromisos asumidos y “la gloriosa” Policía y Fuerzas Armadas.
Lea también: En 2019, Camacho contó con apoyo de policías y militares; llegó a La Paz para ‘deponer’ al gobierno de Morales
Esto discurso cambió porque que en la actualidad la Policía no se presta a sus demandas.
“Y como no le son funcionales (policías y militares), se quiere quebrar en espíritu institucional, que se replieguen y se sumen a la buena causa, al lado correcto de la historia”, dijo a Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
Acusaciones
Desde el 28 de diciembre, los movilizados cruceños y sus líderes acusan a la Policía de ser funcional al Gobierno y de atacarlos con extrema violencia.
Desde ese día hay un constante asedio al Comando de la Policía en Santa Cruz.
Asimismo, les dicen todos los días que desde Santa Cruz sale el dinero para pagar sus salarios y alimentación.
En ese sentido, les instan a apoyar a los bolivianos y no a un gobierno centralista y opresor.
En análisis de Richter, las instituciones tienen que adecuarse a este Estado Plurinacional porque la situación cambió y ya no es como antes.
En años anteriores, la Embajada de Estados Unidos daba el visto bueno para la designación de ministros y otras autoridades.
“No somos el país de hace 40 años, hemos evolucionado en muchas cosas y, lo más importante, es profundizar el Estado Plurinacional”, aseguró.
Comiteísmo
El vocero cuestionó también al comiteísmo cruceño que exacerba el regionalismo al decir que no enviará nada más al occidente.
También el Comité anuncia la revisión de la relación política de Santa Cruz con el Estado.
“Ésa es la lógica para mantener su modelo de ese grupo, que es un modelo de privilegios, conservador y no democratizado”, afirmó.
Remarcó que el presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, no tiene legitimidad popular ni legalidad constituida.
Aún así, quiere señalar cómo debe estar organizada políticamente Bolivia.
Asegura que el supuesto odio del Gobierno y del resto de bolivianos a Santa Cruz, es la instrumentalización para mantener esa hegemonía.







