La audiencia de juicio oral en contra de los cabecillas de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) y dos activistas, ingresó en un cuarto intermedio hasta las 10.00 de este miércoles, informó el juez Tercero de Sentencia de Sucre, José Pinto.
«Debido al cansancio físico se ha decidido hacer un cuarto intermedio hasta el día de mañana (miércoles) a horas 10.00 para dar continuidad al juicio oral», justificó el juez Pinto.
Yassir Molina, los hermanos Mario y Fabio Bascopé y Milena Soto son procesados por los actos de violencia cometidos en Sucre en 2020, frente al edificio de la Fiscalía General del Estado.
También están involucrados dos activistas de Sucre, identificados como Mario S.S. y Ayda R. L.T.
La audiencia de juicio oral fue instalada la mañana de este martes y tras ocho horas de debate, se ingresó a la fase de producción de pruebas de la defensa.
«La audiencia del juicio oral ha ingresado a la fase de producción de las pruebas que está presentando la defensa del señor Yassir Molina», explicó el juez.
La autoridad judicial señaló que los acusados tendrán la oportunidad de objetar o aceptar las pruebas en el marco del principio contradictorio del juicio oral.
En el juicio se expusieron alrededor de 128 elementos de pruebas documentales y 28 pruebas testificales para demostrar la autoría y participación de los principales investigados.
La Fiscalía pide una condena de 20 años de cárcel para los sindicados por causar destrozos en un bien estatal y por presuntamente constituirse en una organización criminal.
La RCJ está acusada de delitos penales como organización criminal, fabricación de armas caseras como bazucas, destrucción y deterioro del patrimonio histórico en la capital del Estado.
“Abogado del diablo”
Jhasmani Torrico, conocido como el “abogado del diablo” es uno de los abogados defensores de Yassi Molina y la RJC.
Torrico fue sentenciado a seis años y seis meses de cárcel por secuestro, tortura y extorsión en contra de un mecánico en Cochabamba.
Cumplió dos años de prisión y se benefició con detención domiciliaria y permiso para trabajar, en junio del 2022.
La violencia de la RJC
Según los antecedentes, el grupo de Molina recorría la ciudad de Cochabamba en motocicletas agrediendo a todas las personas que identificaba como afines al Movimiento Al Socialismo o, simplemente, por vestir pollera.
Luego de las elecciones del 20 de octubre de 2019, la RJC surgió como grupo de choque en Cochabamba.
Sus principales cabecillas expresaban su apoyo a la demanda de renuncia de Evo Morales, por un supuesto fraude electoral.
Los medios de comunicación reflejaron cómo la RJC arremetía con puñetes y patadas contra mujeres de pollera y campesinos que rechazaban la proclamación de Jeanine Áñez.
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El GIEI identificó a la RJC y a la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), brazo armado del Comité pro Santa Cruz, como grupos parapoliciales.
En noviembre de 2022, Yassir Molina anunció que contará la verdad de lo ocurrido durante la crisis de 2019 para «dar con los verdaderos autores intelectuales».
El anunció lo formuló en el marco de su solicitud de someterse a un proceso abreviado.
En el memorial presentado por su defensa identifica a Diego Murillo Téllez, actual concejal, y a Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba.
Implicó, además a Arturo Murillo, exministro de Gobierno; Mauricio Arturo Muñoz; Marcelo Pierola; Rómulo Calvo, presidente del Comité pro Santa Cruz.
Mencionó también a Luis Terán, Jorge Valda, abogado del Comité pro Santa Cruz; Gualberto N. N., en su momento dirigente del autotransporte, «entre muchos otros más».







