El periodismo en el país sufre una crisis de «ecuanimidad» y sus dirigentes «han bastardeado y prostituido el ejercicio periodístico» a través de la mentira y la omisión de la verdad.
“Hemos perdido algo que es elemental en el ejercicio periodístico cotidiano, la ecuanimidad; no somos ecuánimes”, dijo el periodista Julio Peñaloza en una entrevista en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Los dirigentes «son los manipuladores cotidianos, que utilizan la mentira como principal herramienta cuando la verdad debería ser nuestro gran objetivo. En alguna medida han bastardeado y han prostituido el ejercicio periodístico”, agregó.
CIDH
La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) emitió un informe de rechazo a las denuncias del uso excesivo de la fuerza de la policía y los actos violentos de grupos organizados en las protestas de Santa Cruz después de la aprehensión del gobernador Luis Fernando Camacho.
Al respecto, Peñaloza cuestionó la metodología implementada por la Comisión, ya que ésta no responde a la realidad de los hechos e iguala las responsabilidades.
“Lo que sí no me parece bien es la metodología, porque carece de cronología de los hechos (que es usada) para establecer los tamaños de las responsabilidades”, dijo.
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Escenarios
Arguyó que el móvil es la detención de Camacho, que luego sería interpretado como «secuestro» por su entorno. Primer escenario.
Luego se produce un segundo escenario; manifestaciones callejeras que derivan en excesos, violencia, descontrol y en delitos, detalló el periodista.
“Tomas de instituciones, quemas, violencia contra funcionarios públicos; ayer (el miércoles) han agredido a funcionarios de Impuestos Nacionales otra vez”, lamentó.
Explicó que si los manifestantes salen a la calles a tomar instituciones del Estado o el Comando de la Policía de Santa Cruz. Como sucedió anteriormente, se da paso a un tercer escenario, que es la reacción de la fuerza del orden.
“Tercer escenario; sale la Policía y todas las policías del mundo cometen excesos”, dijo al aclarar que no se puede justificar los excesos ni la violencia.
No obstante, se mantuvo en la cronología de los hechos al explicar que “los policías salen (en un tercer escenario) a tratar de neutralizar la violencia” ya antes generada por los grupos violentos.
“Que ahí ellos (los policías) incurran en excesos y en violaciones a los derechos humanos, por supuesto que tiene que ser tratado, atendido de inmediato; tiene que ser mirado con rigor crítico, sin ningún tipo de concesiones”, resaltó.
El periodista lamentó que en el informe de la CIDH faltó un análisis cronológico y de forma, lo que generó que las acciones de los grupos violentos y la represión policial hayan sido catalogados como el mismo accionar.
“Me parece que esa falta de metodología en el enfoque de parte de la CIDH hace que se igualen las actuaciones de todos”, dijo.
“Es lo mismo la violencia de los desaforados, las hordas unionistas, les podríamos decir, que vayan a romper la Fiscalía, que la manera en que actúa la Policía para reprimirlos”, puntualizó.







