El expresidente Evo Morales no para de cuestionar al gobierno de Luis Arce, al que, ahora, considera que se aleja de los principios de la llamada “democracia democrática y cultural”.
“Los hechos demuestran la verdad”, dijo en tuit el exmandatario, que en los últimos meses se ha ocupado de defenestrar a la administración de quien fue su otrora ministro de Economía.
Presidente entre 2006 y 2019, cuando fue derrocado, consideró que denuncia el extremo “por responsabilidad ante el pueblo boliviano y la militancia”.
Morales explicó “las decisiones políticas se toman en un entorno de ministerios y viceministerios conducidos por autoridades que no son militantes del MAS-IPSP”.
Cuestionó, además, que algunos funcionarios “ni tienen ninguna relación con la ideología de defensa de la soberanía sobre nuestros recursos naturales y de lucha contra la corrupción”.
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Sucesivamente desde septiembre del año pasado, cuando denunció que es víctima de un “plan negro”, Morales cuestionó especialmente a los ministros de Gobierno, Eduardo del Castillo; de Justicia, Iván Lima, y de Obras Públicas, Édgar Montaño.
En los últimos días, las funcionarias señaladas fueron la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, y la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, a quienes acusó de crear cuentas falsas en redes sociales para atacarlo.
Meta, la compañía que gestiona Facebook e Instagram, eliminó 1.600 cuentas “falsas” que operaban en Bolivia con al fin de defenestrar especialmente a cuadros políticos de oposición.
Morales se sintió víctima de esas cuentas. En respuesta, fue calificado por la oposición de “cínico”, al saberse que durante su gobierno promovió un grupo de jóvenes “guerreros digitales”.
El martes, el exmandatario justificó esa iniciativa. Guerreros digitales “eran compañeros militantes que defendían al Proceso de Cambio en redes sociales”, dijo en Twitter.
Además, diferenció que “los mercenarios digitales se unen a la derecha para atacar a la dirigencia nacional y militancia del MAS-IPSP”.







