El XVIII Congreso Ordinario de la Federación Sindical de Trabajadores Petroleros de Bolivia fue suspendido abruptamente cerca de las 17.00 y durante más de una hora debido a la amenaza de una bomba.
Tras la revisión policial, se informó que se trataba de una falsa alarma y los petroleros aseguran que se trató de un “sabotaje”.
El congreso se realiza este viernes en el centro cultural La Sombrerería de Sucre y tras la amenaza anónima de una bomba, todo el local fue desalojado y varias calles fueron cerradas.
La Policía y Bomberos se movilizaron de inmediato y revisaron todo el local; mientras los trabajadores petroleros esperan afuera denunciando un sabotaje.
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No era una bomba
“Hay personas interesadas que no quieren que el congreso llegue a su final. Estamos en la plenaria final, estábamos comenzado a dar el informe de política cuando nos pidieron desalojar. Hicieron un barrido de las instalaciones”, dijo Rolando Borda, representante de los trabajadores petroleros.
“No quiero ser irresponsable, pero hay personas interesadas que quieren debilitar al movimiento sindical petrolero”, acotó Borda.
Un policía informó que dentro del local se encontró un objeto “con características de material explosivo”, pero se descartó que sea un artefacto explosivo y no había peligro.
Más de un centenar de trabajadores petroleros participan del XVIII congreso para debatir temas del sector y elegir un nuevo comité ejecutivo.
El Congreso Nacional Ordinario de los trabajadores petroleros, se desarrollará con la participación de al menos 400 personas. Los trabajadores analizan el tema de estatutos orgánicos y la situación actual de los trabajadores petroleros.







