El presidente Luis Arce, aunque no directamente, habló sobre la necesidad de la rotación en la política y en el poder cuando dijo, en términos deportivos, que “hay que saber cuándo uno cuelga los cachos, como en el fútbol”.
A la consulta del periodista de Cadena A Jorge Tejerina sobre el final de ciclo en la dirigencia del Movimiento Al Socialismo (MAS), el mandatario no dudó en comparar la política con el fútbol. “No hay estática en política, lo que está sucediendo con el MAS es que el proceso continúa; nosotros pasaremos a la historia y hay que saber cuándo uno cuelga los cachos, como en el fútbol, hay que saber”, enfatizó el mandatario.
La declaración de Arce causó inmediata respuesta del senador Leonardo Loza, muy allegado al expresidente Evo Morales. “Evo Morales va a seguir goleando, va a seguir jugando y va a seguir haciendo gambetas como siempre lo hace”, dijo el legislador cocalero.
Pero fue más allá, aseguró que Morales “está destinado a hacer política hasta la muerte”.
No fue la primera vez que Arce se refirió de forma indirecta contra Morales. En el aniversario XXVI del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) dijo que el mandato de las autoridades tiene un fin, como herencia y tradición de los pueblos indígenas. “De ustedes hemos aprendido que el mandato de las autoridades tiene un fin, que hay una temporalidad del mandato”, afirmó, entonces.
Durante la entrevista, dijo que no comulga con las corrientes “evistas” y “arcistas”, y que para él “hay un solo proceso de cambio”, que también tiene que ser liderado por los jóvenes de su partido.
“Yo creo que hay que darles el paso adecuado, hay que saber retirarse en su momento”, reflexionó el presidente Arce.
Desde septiembre de 2022, cuando Morales denunció un “plan negro” en su contra, el partido del oficialismo sufre fisuras entre los “arcistas” o “renovadores” y “evistas” o “radicales”.
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En la entrevista, el mandatario dijo que es un afán mediatizador el que “algunos compañeros” intenten hablar sin medir el efecto que puede producir sus palabras entre los miembros del MAS.
Señaló, además, que, en algunos casos, esas declaraciones persiguen intereses personales.
“Tiene que haber capacidad de discutirlas (diferencias) internamente, sacar conclusiones, luego ir a defenderlas públicamente”, señaló el presidente Arce.
Un cruce de alusiones entre él y el expresidente alimentó la crisis en el partido de gobierno.
El 18 de marzo, en el Congreso del MAS de Santa Cruz, el expresidente encaró a Arce, dijo que “el país no está tan bien económicamente” e incluso pidió cambiar a algunos ministros “ortodoxos”.
En ese momento, Arce admitió las diferencias que hay en el MAS y reivindicó el “pluralismo de ideas”. Y devolvió alusiones: “Los dueños de nuestro instrumento político son las organizaciones sociales, a ellas nos debemos”.
Según la Constitución, Arce tiene opción a un segundo mandato. Consultado sobre ello, dijo que “es prematuro” hablar de candidaturas. Y evocó un acuerdo interno del MAS que impide hablar del asunto sino hasta 2024.







