El analista político Reymi Ferreryra aseguró este miércoles que el Pacto de Unidad es el sostén del Movimiento Al Socialismo (MAS) y del gobierno del presidente Luis Arce.
El Pacto de Unidad está compuesto por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB); la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa y la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarios de Bolivia (CSCIOB). Además del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo (Conamaq) y la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB).
Esas organizaciones respaldaron, más de una vez, al gobierno de Arce y, antes, al de Evo Morales.
Ferreira recordó que el ‘Pacto’, como lo llaman habitualmente desde el MAS, se creó en 2004. Desde entonces, su dirigencia se mantuvo “unida”, pese a las “deserciones y desviaciones” de algunos de sus miembros.
El también exministro de Defensa habló del quiebre que existe entre el líder del MAS y el presidente Arce y el efecto ante las elecciones generales de 2025. “Una división es muy peligrosa, porque pueden volver gente como (la expresidenta) Jeanine Áñez, (el exministro Arturo) Murillo o (el expresidente del Comité pro Santa Cruz Luis Fernando Camacho). Estamos expuestos”, advirtió en una entrevista con el programa Piedra Papel y Tinta, de La Razón.
“Ha sido suficiente ver, durante un año, cómo la gente que debía hacer un gobierno de transición ha venido a vengarse y a destruir la democracia”, apuntó.
Quiebre en el MAS
El distanciamiento entre Arce y Morales implica una serie de cuestionamientos y duras críticas por parte del exmandatario a la actual gestión de gobierno; principalmente, a los miembros del gabinete de ministros, de quienes observa sus políticas en torno a la economía y a la lucha contra el narcotráfico.
Pero el tema derivó, también, en la conformación de dos grupos en la Asamblea Legislativa. El primero, defiende y respalda al presidente Arce y, el segundo, apoya a Morales.







