Mientras la crisis y las peleas en el Movimiento al Socialismo (MAS) parecen no tener fin y suben de tono cada semana que pasa, dos politólogos consideran que el principal partido de gobierno no se dividirá y vislumbran al congreso de esta fuerza política, que se desarrollará en octubre, como un posible escenario para encontrar un principio de paz.
Hugo Siles y Marcelo Arequipa analizaron en Piedra, Papel y Tinta de La Razón, la situación del MAS y sus efectos tanto al interior de este movimiento político como en la gestión de gobierno del presidente Luis Arce.
Siles considera que el tono de los “ataques”, de uno y otro lado, “llegaron a un techo” y que de aquí en adelante comenzarán a bajar.
Al contrario, Arequipa afirma que todavía “falta un escalón más” y que las pugnas y peleas continuarán sobre todo después de lo ocurrido con el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien fue destituido y luego restituido en el cargo, después de una censura en la Asamblea Legislativa.
Interpelado por el tráfico de autos robados en Chile hacia Bolivia, descubierto poque muchos de ellos fueron entregados por autoridades a sectores sociales como regalo, Del Castillo fue censurado por los votos de la oposición y de los “evistas”, un golpe duro para el Gobierno de Arce.
Pero el contrataque no se dejó esperar y un par de días después Arce volvió a posesionar a Del Castillo en el cargo, lo que se tomó como un duro revés del Gobierno contra “evistas” y la oposición.
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Congreso del MAS
“Es un nuevo hito que puede incidir en adelante”, dijo Arequipa, quien insistió en que todavía se espera varios capítulos de esta pelea abierta por Evo Morales y su anticipada candidatura y en un nuevo escenario en el que, afirmó, la oposición quedó completamente relegada.
“La oposición ya no cuenta, quedó relegada en esta pugna entre ‘evistas’ y ‘renovadores’, hasta la misma llamada polarización que antes dominaba el país se instaló al interior del MAS”, dijo el politólogo.
Por su lado, Siles puso sobre la mesa el próximo congreso del MAS que se desarrollará del 3 al 5 de octubre en la población de Lauca Ñ, Chapare, que puede ser el escenario en el que se limen todas las esperezas y se pueda firmar la paz entre los sectores en pugna.
“Sobre todo pensando en las elecciones generales de 2025, en las que el MAS debe estar unido pensando en todo el contexto político que tendrá que enfrentar”, señaló.
Explicó que las peleas en el MAS no se pueden separar de la gestión de gobierno y que en algún momento se tiene que entender que todo el MAS, incluido Evo Morales, tiene que apoyar el trabajo de Luis Arce, porque serán estos resultados los que en definitiva respalden o no al MAS en las próximas elecciones.
En este sentido, manifestó su esperanza porque se imponga la unión, mientras Arequipa consideró que no se puede hablar, todavía, del principio de la división del principal partido de gobierno.







