Saúl Lara, diputado de Comunidad Ciudadana (CC) y ministro de Gobierno en 2004, afirmó que los casos Narcovuelo y Marset reflejan “de manera objetiva” la presencia de cárteles de narcotráfico y organizaciones criminales que operan en el país.
El caso Narcovuelo salió a la luz el 30 de mayo. Un avión alquilado de Boliviana de Aviación (BoA) trasladó 478 kilos de cocaína desde el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz, al de Barajas, en Madrid, España. El caso continúa en investigación sin que se haya identificado al dueño de esa carga de droga.
El caso del ciudadano uruguayo Sebastián Marset se dio a conocer hace un par de días y se descubrió que transportó al menos 16 toneladas de droga entre Paraguay y Europa a través de Uruguay. El hombre estuvo en Bolivia desde 2018, se cambió la identidad en dos ocasiones y se camufló en distintos rubros, uno de ellos el fútbol.
En Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, Lara aseguró que el narcotráfico es un ilícito “preocupante y grave» para la economía, la institucionalidad, la sociedad, el estado de derecho y la familia.
Lamentó que la magnitud del narcotráfico sea un fenómeno que no distingue colores políticos, raza, economías, ni status sociales. Además, admitió que Bolivia “es un país productor de droga” desde hace muchos años y cuenta con la fábrica más grande de cocaína ubicada en el trópico cochabambino.
Asimismo, informó que, en los últimos años, el país se ha convertido en un territorio de tránsito de droga peruana con destino a mercados brasileños y europeos que pasan por el norte de Beni y Pando.
“Podríamos estar convirtiéndonos en un país donde ya están operando cárteles”, dijo.
Lara consideró que Bolivia necesita un “golpe de timón” en la lucha contra el narcotráfico y aseguró que no es casualidad que los últimos cinco exdirectores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) sean procesados, presos o exconvictos.
“Esto constata que el narcotráfico ha penetrado estructuras institucionales, como la Policía”, aseveró.
A raíz de esta constatación, el exministro considera que la Policía debe ser reformada y su modificación debe entenderse como una modernización, especialización y despartidización.
Por otro lado, Lara ve una “gran dosis de condimento político” en el caso Marset por parte del exministro de Gobierno Carlos Romero. “Él (Romero) fue ministro muchos años y conoce perfectamente lo que está pasando”, afirmó.
Además, recordó que Romero negaba sistemáticamente la presencia de cárteles en Bolivia. Sin embargo, según las investigaciones, Sebastián Marset ya estaba en territorio nacional desde 2018, cuando Romero era titular del Ministerio de Gobierno.
Lea también: Marset, el ‘narco’ que se escondía en el fútbol en Bolivia






