El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, denunció este lunes que la organización matriz de los trabajadores fue “marginada» del congreso del Movimiento Al Socialismo (MAS) a realizarse en la región de Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba.
Ante ello, el expresidente del Estado y jefe de ese partido, Evo Morales, lo acusó de traición y le pidió rendir cuentas de los $us 80.000 que recibió en 2019 de Arturo Murillo, ministro en la gestión transitoria de Jeanine Áñez, con el “pretexto” de pacificar el país.
“Los compañeros de los diferentes sindicatos han hecho un análisis, han evaluado el porcentaje de representantes al congreso del MAS-IPSP. Ahí claramente la Central Obrera Boliviana queda marginada. Si bien las tres organizaciones fundadoras, la CSUTCB, los interculturales y las Bartolinas, contaban con 200 representantes, hoy están reducidos a cinco representantes”, dijo Huarachi, en conferencia de prensa.
Agregó que el comité ejecutivo de la COB tenía a 20 representantes en los anteriores congresos del MAS, pero ahora “no tiene nada” y ni se lo menciona. Además, indicó que las confederaciones y federaciones nacionales tenían 100 representantes por organización, empero, hoy tampoco los tienen.
Desde sus redes sociales, Morales sindicó de traición a Huarachi al haber tenido una reunión reservada con el gobierno de Áñez y señaló que durante el “golpe de Estado” el principal ejecutivo de la COB renunció a su militancia en el MAS-IPSP.
“Pidió al gobierno de Añez ampliar su mandato consiguiendo una resolución ministerial. El 1ro de mayo del 2020 Huarachi invitó a ministros de Añez a la sede de la COB. Ahora que diga públicamente que se siente excluido y marginado, humilla la dignidad del sector obrero. Como afiliado de la COB pido rendir cuentas de los 80.000 dólares que recibió de Murillo el 2019, el 26 de noviembre, con el pretexto de pacificar el país” (sic), escribió Morales en Twitter.
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Aclaró que en cada convocatoria al congreso del MAS las organizaciones nacionales tienen cinco delegados titulares, con una resolución aprobada en ampliados. “Por circunscripción, provincia y sección municipal, participan los delegados de cualquier sector social”.
Morales fue derrocado el 10 de noviembre de 2019, en medio de denuncias de un fraude electoral, protestas cívicas lideradas por el entonces dirigente cruceño Luis Fernando Camacho, un motín policial y la presión de las Fuerzas Armadas. Precisamente Huarachi se sumó a la petición de una dimisión.
Esta decisión causó un quiebre entre el minero y Morales, quien anteriormente era un aliado incondicional del exmandatario. Ese 10 de noviembre, Huarachi declaró ante los periodistas: “Compañero presidente (Morales), le llamamos a la reflexión de que pueda asumir esta responsabilidad. Si hay la necesidad de renunciar, por pacificar al pueblo, lo hacemos, lo decimos desde la COB para pacificar al país”.
“Le pedimos al Presidente que reflexione en ese pedido que tiene el pueblo boliviano, si es por el bien del país, si es por la salud el país, que renuncie nuestro Presidente”, insistió Huarachi.
En su libro de memorias “Volveremos y seremos millones”, Morales recuerda ese pasaje de su salida del poder. Expresa su desazón con la decisión del ejecutivo de la COB y devela que la conferencia del dirigente era para avisar de la convocatoria de una movilización para “recuperar el Palacio”, lo cual al final no sucedió.






