“El pueblo boliviano sabe quiénes nos han abandonado en los momentos más difíciles. No les conviene hablar de la traición, porque han perdido toda la autoridad moral”, dijo el vicepresidente David Choquehuanca.
Sus consideraciones fueron expresadas dos días después de que el congreso del Movimiento Al Socialismo (MAS) proclamara al expresidente Evo Morales como “único candidato” para las elecciones generales de 2025.
Choquehuanca participó en el 72 aniversario de la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia. En la testera lo acompañaban el presidente Luis Arce y el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi.
El vicepresidente aludió así a la actuación del entonces presidente Evo Morales en la crisis poselectoral de octubre y noviembre de 2019. Entonces, en medio de una convulsión social y política, Morales renunció y luego se refugió en México.
Entonces, a través de un video, el mandatario comunicó su dimisión, junto al vicepresidente Álvaro García, desde Chimoré, el 10 de noviembre. Lo hizo luego de las protestas por un supuesto “fraude” en las elecciones del 20 de octubre de ese año.
Las manifestaciones se ahondaron con un motín policial y la sugerencia militar para que Morales renuncie a sus funciones.
Dos días después, el 12 de ese mes, la entonces senadora Jeanine Áñez asumió primero la titularidad de la Cámara de Senadores y, luego, la Presidencia del Estado, en sendos actos en la Asamblea Legislativa, sin quorum ni presencia de los legisladores del Movimiento Al Socialismo, que ostentaba la mayoría parlamentaria.
La madrugada del 11 de noviembre, Morales abandonó el país en un avión militar facilitado por el gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
David Choquehuanca
Choquehuanca recordó esos sucesos este viernes. “La lealtad no se declara, se ejerce. Nuestros pueblos esperan que sus líderes actúen en los momentos más difíciles, con coraje, con valentía y con lealtad a su pueblo (…). En cada uno de nosotros vamos a rendir cuentas ante la historia”, dijo.
El debate sobre la “lealtad y la traición” en el MAS cobró fuerza en el último tiempo. Fue Morales que comenzó con las alusiones en contra del presidente Arce, a quien incluso acuso de “derechizar” el proceso de cambio.
Todas esas acusaciones profundizaron la crisis en el MAS, que mostró a Arce y Morales como contrarios, al menos en criterios sobre las políticas de Estado.
Pero las tensiones llegaron a otros ámbitos: la Asamblea Legislativa y las organizaciones sociales del Pacto de Unidad; incluso, a las bases, que decantaron su apoyo por uno y otro líder.






