Tres panelistas del Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, coincidieron en que el Gobierno está aislado de los consensos legislativos que resultan “clave” al momento de asumir decisiones como la elección de las presidencias de las cámaras de Diputados y Senadores.
“Hemos llegado a un esquema que, por el fraccionamiento de las organizaciones políticas, establece un campo legislativo en el que, para dar un paso, tienes que lograr acuerdos legislativos. Nadie tiene los números para logra eso por sí solos”, dijo el columnista de La Razón Armando Ortuño.
Advirtió que “el principal problema es que el Gobierno se está autoaislando” de los acuerdos.
En esa misma línea, el comunicador y analista Manuel Mercado consideró que “a estas alturas, ha cambiado la correlación interna de fuerzas; han surgido nuevos actores y las cosas siguen cambiando. Nadie tiene los números necesarios para actuar solos”.
El debate sobre los acuerdos legislativos cobró fuerza con la reelección de Andrónico Rodríguez, del ala evista del Movimiento Al Socialismo (MAS), como presidente de la Cámara de Senadores.
Oficialistas advirtieron que para lograr los votos necesarios y dejar a Rodríguez en la Presidencia por cuarta oportunidad, hubo un pacto entre evistas y los miembros de las opositoras Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos.
El alfil de Evo Morales fue elegido con 26 de los 36 votos, aunque sin respaldo de sus correligionarios del ala que apoya al presidente Luis Arce.
“Hay estrategias absolutamente incomprensibles, cuando tú tienes ruptura en la bancada, no me parece comprensible que te dediques a polarizar en vez de hacer puentes de construcción. El riesgo de eso es que quedes como minoría en Senadores o Diputados, ya no es un problema político, sino aritmético”, agregó Ortuño.
Por su parte, el también comunicador Diego Montaño aseguró que las diferencias partidarias “complicaron la gobernabilidad en el país”.
“En 2024, la Asamblea Legislativa va a estar en el ojo de la tormenta y un (Órgano) Ejecutivo bastante complejo”, apuntó.
La crisis en el MAS, que data desde septiembre del año pasado, subió de tono en el último tiempo, luego de una serie de acusaciones por parte de su líder, Evo Morales, en contra del presidente Luis Arce y su equipo de ministros y las respuestas, la mayoría indirectas, del mandatario.






