El Tribunal Supremo Electoral (TSE) puso presión al MAS al conminarlo a reunirse en congreso en 25 días. La decisión obligó a su líder, Evo Morales, a bajar el tono de su discurso y desafiar al presidente Luis Arce a ir a elecciones primarias.
El sábado, en la celebración de los 29 años del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Yapacaní, Santa Cruz, el expresidente puso en puntos suspensivos su candidatura al develar el apoyo a su causa de los expresidentes de Colombia Ernesto Samper, de Argentina Alberto Fernández y del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
“Ellos afirman y reafirman: no van a permitir que se proscriba al MAS ni tampoco se inhabilite a Evo como candidato a presidente, si fuera candidato”, afirmó.
Si bien criticó al gobierno de Arce, evitó los adjetivos con los que solía referirse al presidente.
Luis Arce
Además, cambió de posición. “Si inhabilitan a Evo, va a haber una convulsión. Si quiere eso, pues, eso va a ser la responsabilidad del Gobierno. Ése es mi cálculo, soy sincero”, dijo en entrevista con la agencia EFE, reproducida por los medios nacionales.
Y ayer fue más propositivo. “Para evitar cualquier problema, si queremos mostrar unidad, que no haya evistas ni arcistas; todos trabajemos por ella y, llegado el momento, vamos a las elecciones internas, nos sometamos a los militantes inscritos legalmente al TSE y que el pueblo decida quién es su candidato: Evo, Arce o algún otro. Es un derecho que está en la Constitución. Eso se llama elección interna cerrada”, dijo Morales en su programa dominical de radio Kawsachun Coca.
“Si el Lucho gana, tengo que hacer campaña por el Lucho; si yo gano, el Lucho tiene que hacer campaña para mí; eso es hablar de unidad, totalmente democrático”, insistió el líder político.
No hubo mayores reacciones del entorno de Arce más que del ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño. “Se han atrevido a decir ‘vamos a una primaria’ (…). ¿Cuál primaria, compañero Evo? Si el Tribunal Constitucional ya le ha dicho que no puede ir indefinidamente a reelección. Entonces, no está habilitado”, sentenció ayer.
La propuesta de Morales difiere del mandato del fallido congreso del MAS de Lauca Ñ, entre el 3 y 4 de octubre de 2023, que lo proclamó “único candidato” para 2025 y decidió registrar la “autoexpulsión” del presidente Arce y del vicepresidente David Choquehuanca.
Evo Morales
Ayer, respondió a la conminatoria del TSE, que, ante las divergencias internas sobre la convocatoria a un congreso partidario que enmiende la elección de su directiva, dio un plazo de 25 días a partir del jueves pasado.
Es que el evismo decidió no hacer nada más que reivindicar aquel congreso, en el ampliado de Cuatro Cañadas (Santa Cruz), el 2 de marzo, y el arcista, a través del Pacto de Unidad, llamó a un congreso paralelo en El Alto, al filo de la fecha fatal del TSE, el 5 de mayo.
El TSE había definido no registrar el congreso de Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, y rechazar la convocatoria del Pacto de Unidad por ciertas irregularidades: el primero no consignó a las tres organizaciones fundadoras, las confederaciones de campesinos, de mujeres Bartolina Sisa y de interculturales, y la segunda omitió la firma de la dirección nacional del MAS, presidida por el mismo Morales.
La primera reacción del líder partidario, el sábado en Yapacaní, Santa Cruz, fue anunciar una reunión de emergencia para las 08.00 del martes en Cochabamba.
La conminatoria corre y luego de eso, como lo establece el artículo 29 de la Ley de Organizaciones Políticas, se debe cumplir con las elecciones primarias, que es la votación interna en cada organización política para resolver la candidatura para los próximos comicios, en este caso, 2025.






