El procurador general del Estado, César Siles, explicó que el exministro de Gobierno Arturo Murillo puede ser extraditado al país luego de cumplir su condena de 70 meses, en febrero de 2026.
Sin embargo, aclaró que está vigente una solicitud de extradición al acusado en el caso Gases lacrimógenos desde enero de 2022.
“La extradición (de Murillo) está en trámite y vamos a hacer el seguimiento hasta que (las autoridades estadounidenses) nos concedan la extradición. La normativa norteamericana involucra que, una vez cumplida su condena, (el exministro) tenga que pasar a Migración y tenga que ser deportado”, dijo en una conferencia de prensa en Santa Cruz.
Murillo, culpable y condenado por un caso de soborno lavado de dinero en Estados Unidos, recientemente fue sentenciado en ese país en un segundo juicio, ahora civil, que le obliga a indemnizar a Bolivia con $us 6,2 millones.
A instancias de Bolivia, la sanción esta vinculada al sobreprecio, de $us 2,3 millones, en la compra de gases lacrimógenos en 2019; entonces era ministro de Gobierno de la gestión de Jeanine Áñez.
Arturo Murillo
“Lo que pretendemos es que las personas responsables de graves hechos de corrupción, primero, rindan cuentas de sus actos; después, recuperar los daños económicos al Estado”, remarcó Siles.
Además, afirmó que, aparte de los procesos y su condena en Estados Unidos, Murillo tiene otros casos que debe enfrentar cuando llegue al país.
Por otra parte, Siles confirmó que está en trámite la solicitud de $us 2 millones que fueron confiscados a los otros involucrados en ese caso.
Se trata del exjefe de gabinete de Murillo Sergio Méndez, además de Philip Lichtenfeld, y Bryan y Luis Berkman, todos con sentencia.
Además de esa lista, el exministro de Defensa Luis Fernando López Julio, que se encuentra en calidad de refugiado en Paraguay, está investigado.
En el caso de Méndez, luego de cumplir su condena en Estados Unidos, fue deportado a Bolivia el 3 de abril y desde el 4; está detenido preventivamente en el penal de San Pedro, en La Paz.







