Acusados de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y favorecimiento al enriquecimiento ilícito, ocho de los 10 principales implicados en la red de ciberestafadores descubierta en Santa Cruz de la Sierra, fueron enviados por seis meses a la prisión de Palmasola con detención preventiva; los otros dos recibieron medidas sustitutivas.
La audiencia cautelar se llevó a cabo el sábado y duró casi cinco horas en el Palacio de Justicia. El fiscal Cándido Blanco señaló que el ciudadano chino que está en la mira por supuestamente ser el cabecilla de esta organización criminal, se encuentra entre los encarcelados, al igual que tres colombianos, dos peruanos y dos bolivianos; mientras que otros dos bolivianos cumplirán arresto domiciliario tras el pago de fianza.
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“El Ministerio Público demostró de manera precisa, específica y detallada los suficientes elementos de convicción de la probabilidad de autoría de los delitos”, explicó el representante del Ministerio Público tras el acto judicial sobre esta banda desarticulada el miércoles en un megaoperativo en la zona de Equipetrol, en el segundo anillo de la urbe cruceña.
De acuerdo con las investigaciones, esta red utilizaba una compañía fachada, Legend Global, que aparentemente estaba dedicada a “estudios de mercado, realización de encuestas de opinión pública”, según la documentación “legal” secuestrada por las autoridades. Contaba con su Número de Identificación Tribuntaria (NIT), pero en todo su tiempo de vida no llevó a cabo siquiera un sondeo.
El abogado del ciudadano chino Lei Z., Sebastián Paz, objetó la determinación del juez y habló de un “retroceso” en la administración de justicia boliviana, ya que, según su versión, no se comprobó la autoría de su defendido en el caso y pese a que se dio garantías para que permanezca en el país y no obstaculice las investigaciones; por ello, anunció una apelación.
Mediante un call center, esta organización criminal extorsionaba a víctimas de cuatro países: Chile, Ecuador, México y Perú.







