Golpe militar. El Ejército tomó la plaza Murillo, cercando las sedes de los órganos Ejecutivo y Legislativo. Todo apunta Juan José Zúñiga, comandante del Ejército que lanzó declaraciones que generaron polémica y que, según fuentes del Gobierno, había sido destituido.
“Los militares estamos molestos”, indicó Zúñiga, armado, en puertas del Palacio de Gobierno, en medio de tanquetas y efectivos castrenses que realizan la vigilancia, mientras que los policías que vigilan el sector fueron replegados.
El presidente Luis Arce denunció, mediante su cuenta de X, “movimientos irregulares” de algunas unidades del Ejército. Los militares que tomaron la plaza comenzaron a gasificar a la población que se encuentra en los alrededores.







