En medio de dudas y certezas en relación al inesperado intento de golpe de Estado liderado por el ahora excomandante Juan José Zúñiga, el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, afirmó que no se descarta una injerencia externa.
«No descartamos que hay un trasfondo de alguna injerencia externa, no descartamos», expresó el ministro en declaraciones al medio ruso Russia Today.
Puede leer: Suben a 17 los aprehendidos por el intento de golpe de Estado en Bolivia
Golpe
La tarde del miércoles, Bolivia vivió una situación atípica en un país democrático; las Fuerzas Armadas realizaron un intento de tomar el poder por la fuerza.
Aproximadamente a las 15.00, el excomandante Zúñiga, al interior de una tanqueta, se hizo presente en inmediaciones de la plaza Murillo junto a una centena de militares.
El presidente Luis Arce alertó que el movimiento era irregular e inclusive se encaró con Zúñiga. Le pidió que repliegue a las tropas, pero el general se negó, aunque se retiró posteriormente.
La calma llegó cuando Arce posesionó a un nuevo Alto Mando Militar y se procedió a la aprehensión de Zúñiga.
‘Dominación imperialista’
En criterio del ministro, Bolivia ha sido históricamente saqueada por la “dominación imperialista”, por lo que, considera, pueden existir potencias extranjeras que nuevamente están detrás de algunos recursos.
«Tenemos una historia negra en esa dominación imperialista, en ese saqueo de nuestros recursos naturales, dejándonos en la pobreza y ellos llevándose el rédito de la riqueza», apuntó.
Novillo afirmó que, a diferencia del pasado, lo que ahora pretende el Gobierno es que los recursos no beneficien a países extranjeros; sino que el pueblo sea el principal beneficiado.
En tanto, la comunidad internacional condenó el intento de golpe y manifestó su apoyo a Arce. Sin embargo, a nivel interno, la oposición considera que se trató de “un autogolpe” y de un “teatro montado”.







