El exjesuita Pedro Lima develó, este viernes, que los sacerdotes Jorge Vila y Eduardo Cabanach fueron incluidos en las investigaciones de abusos sexuales clericales en la Compañía de Jesús.
El 30 de abril de 2023 estalló el caso del sacerdote Alfonso “Pica” Pedrajas, tras la publicación de un reportaje del periódico español El País titulado ‘Diario de un cura pederasta’. Se trata de una revisión del documento de 383 páginas, en el que el cura confesó que abusó sexualmente de al menos 85 menores de edad en su paso por América Latina.
Luego de conocerse el escabroso caso, un grupo de 15 víctimas denunció a sus agresores y curas encubridores de la orden Compañía de Jesús en Bolivia.
En abril, Lima informó que en la lista de acusados no se encontraba Cabanach, quien fue primo de Luis María Roma y amigo del “grupo palaciego”, como llama a los líderes de la congregación. Dirigía un hogar de niños en Pacata (Cochabamba).
A su vez, en anteriores ocasiones, Pedro catalogó a Vila como uno de los mayores “depredadores” sexuales, incluso más que el sacerdote Alfonso Pedrajas. Contó que el catalán Vila, ahora fallecido, fundó la organización Defensa de los Niños Internacional (DNI) y trabajó en el Hogar de Niños de Tacata, de forma simultánea con cuatro curas pederastas más, entre ellos Pedrajas, Cabanach, Roma y Carlos ‘Vicu’ Villamil.
“Jorge Vila y Cabanach fueron denunciados. Las víctimas están rompiendo el silencio y hablando ante la justicia”, dijo Lima en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
El interminable caso de pederastia clerical otra vez dio noticias cuando se develó que la Curia de Roma exigió a los jesuitas de Bolivia ocultar el diario de Roma Padrosa. Hace semanas, el diario español El País publicó un reportaje de investigación donde daba a conocer que Lucho Roma había escrito un diario en el que confesó sus crímenes y donde contabilizaba sus víctimas en más de un centenar.
Se trata de un segundo diario de un cura pederasta que abusó de niños y niñas quechuas y aymaras. El primero fue de Pedrajas.
El martes, se dio a conocer un correo electrónico, enviado por el consejero superior general de los jesuitas y asistente regional para América Latina, Claudio Paul, en el que ordena ocultar el diario del cura pederasta Roma.
Las memorias de quien era conocido como “Lucho” fueron denominadas “Los manuscritos de Charagua”. En total, 75 hojas guardadas en tres carpetas, escritas a mano cuando era misionero en Charagua, Santa Cruz, localidad del pueblo guaraní, entre 1994 y 2005. Confesó “cómo fotografiaba, filmaba y abusaba de más de un centenar de niñas, la mayoría indígenas guaraníes”, relata el artículo escrito por el periodista español Julio Núñez.
Al respecto, Lima acusó a los sacerdotes Claudio Paul y Arturo Sosa de ser “encubridores mundiales” de la ocultación de abusos sexuales clericales a niños de América Latina.
“Claudio Paul y Arturo Sosa son las cabezas mundiales. Para ello hemos encontrado pruebas que los incriminan. Arturo es un encubridor a nivel mundial. Ellos saben todo”, lamentó
Explicó que la orden religiosa tiene una práctica recurrente que consiste en admitir los abusos, pero, simultáneamente, esconder las pruebas y a las víctimas. “Ésa es la trampa. En los hechos dicen guardar los informes, pero es información clasificada”.
“¿Cómo van a ocultar el diario en el que estaban los nombres de las victimas uno por uno? 72 niñas charagueñas fueron abusadas”, cuestionó.
Contó que Roma abusaba a niñas quechuas en Tacata y luego se fue a La Paz, donde fue recibido por el sacerdote Luis Palomera. “Lo llevaba a Yungas los fines de semana donde abusaba a niñas aymaras”.
“De ahí, Marco Recolons (ahora en detención domiciliaria) le hace escapar a Charagua. Todos ellos son cómplices de Roma”, reclamó.
Reveló que en Charagua les daba dulces a los niños para atraerlos. “Recolons lo nombró director del kínder San Pedro Claver, donde abusó a las niñas”. “Cada vez le gustaban más pequeñas de 7 a 8 años y después de 4 o 5. Para Lucho, las niñas de 11, 12 y 13 ya eran viejas”.
“Todos sabían que era un abusador que solo le llevaban de lugar en lugar”, insistió.
Por ello, instó a las autoridades de justicia, a nombre de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesial (CBS), a convocar a Paul y Sosa por el delito de encubrimiento institucional.
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