Tras el envío de las preguntas del referéndum al Tribunal Supremo Electoral (TSE), los expresidentes Carlos Mesa, Jorge Quiroga y Jeanine Áñez lo calificaron como una “maniobra” y un “engaño” del presidente Luis Arce para tapar la crisis económica.
Tal como anunció el jefe del Estado en su discurso del 6 de agosto, las cuatro preguntas fueron remitidas para su análisis, antes de pasar por el control del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). Los temas son reelección presidencial, distribución de escaños y subvención a los hidrocarburos.
Desde sus redes sociales, Mesa, jefe de la alianza opositora Comunidad Ciudadana (CC), indicó que la consulta propuesta por Arce no solo viola la Constitución, sino que es un “engaño” porque posterga por cinco años la aplicación de resultados del Censo, pero, además, desconoce la decisión del referéndum del 21 de febrero de 2016 (21F) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“(También) se niega a cumplir con la urgencia debida, la indeclinable responsabilidad que le corresponde de enfrentar la falta de dólares, el contrabando y el desabastecimiento de carburantes. Aceptar esta iniciativa irresponsable es caer en una nueva trampa de un gobierno que colapsa en su incapacidad”, escribió en su su cuenta de X.
En tanto, Quiroga señaló que el referéndum es una “maniobra” que busca distraer a un país por la crisis económica que desnuda la debilidad del Gobierno. Calificó al mandatario como un “monarca débil” que no tiene apoyo en el Legislativo.
“Las modificaciones de la Constitución, de escaños, de tamaño del parlamento y de los mandatos presidenciales para modificarlos es por dos tercios del parlamento. Imagínese lo peligroso que está en curso, que un presidente diga por decreto que se suba el número de diputados de 130 a 140, mañana puede decir que sean 300 o cero y cerrar la Cámara de Diputados, lo mismo sobre el mandato”, advirtió Quiroga en sus redes sociales.
Desde su cuenta de X, Áñez calificó el planteamiento de Arce como “mal hecho y mal mandado”. Pidió que mande su “carta a la Asamblea y respete la Constitución”.
“La subvención que daña al Estado es su responsabilidad. El pueblo no quiere más parlamentarios, sino que trabajen y Censo dirá el Nº por depto. Ya #BoliviaDijoNo a reelección” (sic), indicó la exmandataria recluida en la cárcel de Obrajes.
Quien también expresó su rechazo a esta consulta fue el gobernador encarcelado de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho. Indicó que el referéndum es una medida política desesperada para ocultar la “irresponsabilidad” de Arce ante la crisis económica.
“Nuestra economía se está hundiendo y en lugar de tomar medidas correctivas que tengan el efecto de parar la subida del precio de los alimentos, el presidente propone un referendo que costará cerca de 180 millones de bolivianos. Un despilfarro más típico del masismo. Las preguntas que envió al TSE, son temas que no necesitan un referendo para aplicarse” (sic), escribió.







