El exministro de Minería César Navarro afirmó que la conquista de la democracia en América Latina es producto de la lucha de la izquierda y las organizaciones sindicales, obreras y campesinas de distintos países de la región.
“La democracia tiene nombre y apellido y son las organizaciones sindicales y la izquierda; no la derecha”, dijo en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
Argumentó que, por ejemplo, los golpes de Estado en América Latina se propician contra gobiernos de izquierda o progresistas y no contra gobiernos de derecha.
Recordó que, en Bolivia, hubo un intento de golpe en 2008 en medio de la crisis política, que fue un proceso de enfrentamientos internos y actos de desobediencia civil que pusieron en riesgo la estabilidad del gobierno de Evo Morales y la integridad territorial del país.
La confrontación se centró entre el gobierno y los prefectos departamentales opositores de la «media luna». Estos líderes promovieron la creación de gobiernos departamentales autónomos y se opusieron al proyecto de reforma constitucional impulsado por Morales.
“Hubo un intento de golpe en 2008 en Pando y luego se dio el golpe en 2019”, rememoró.
En octubre de 2019, se desató una crisis poselectoral que derivó en el derrocamiento de Morales, luego de un motín policial, manifestaciones de la clase media y la “sugerencia” de renuncia por parte de las Fuerzas Armadas.
De ese modo, Morales fue aislado en México por gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Hubo daños a la vivienda de Evo Morales, así como de sus familiares y aliados políticos.
El 12 de noviembre, la entonces segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, Jeanine Áñez, se proclamó presidenta del Estado en sendos actos en Senadores y la Asamblea Legislativa, sin quorum ni asistencia de la bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS), entonces de dos tercios.
“¿Contra qué tipo de gobiernos se producen los golpes en el siglo pasado y este siglo? Contra gobiernos de izquierda y progresistas”, subrayó Navarro.
Por ello, aseguró que existe una intervención política por parte del imperialismo y otros organismos internacionales dependientes de Estados Unidos. “Le dieron un golpe a Hugo Chávez (Venezuela) en 2002 y a Rafael Correa (Ecuador) en 2011. Además, tienes una amenaza constante al presidente Gustavo Petro (Colombia)”.
También, recordó el caso del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien había sido declarado culpable por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, pero en 2021 el Supremo Tribunal Federal (STF) revocó estas condenas al entender que a Lula no se le habían respetado sus derechos durante el proceso llevado a cabo por el entonces juez Sergio Moro.
En 2019, Moro fue nombrado ministro de Justicia por el ganador de los comicios de 2018, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien después fue vencido por Lula en el balotaje de las elecciones presidenciales de 2022.
Desde que fue liberado, Lula ha citado el levantamiento de sus condenas como prueba de su inocencia y afirmó que fue perseguido durante el caso Lava Jato.
Actualmente, todos los casos llevados ante la Justicia están cerrados o fueron suspendidos. Los procesos concluyeron de dos formas: en algunos, Lula fue absuelto; y en otros, las condenas fueron anuladas porque se desconocieron los derechos del líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Navarro aseguró que hubo intervención política en el caso brasileño, ya que el juez que estuvo a cargo del caso contra Lula fue después parte del gobierno de Bolsonaro. “Encarcelan a Lula y en el gobierno de Bolsonaro se filtra una grabación en el que se dice que Lula era inocente. Liberan a Lula y gana las elecciones”, detalló.
De ese modo, explicó que “el valor de la democracia” no está en el hecho político estatal, sino en la “decisión del soberano como pueblo”.







