La exministra Teresa Morales ratificó que la columna de la “Marcha para salvar Bolivia” no tenía la intención de ingresar a la plaza Murillo ni tomar instituciones del Estado, como lo denunció el Gobierno.
“Los medios de comunicación afines a Gobierno dijeron que iba a haber problemas, que se iba a venir a tomar instituciones y la plaza Murillo. Se quedaron con los crespos hechos”, dijo en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
Tras la llegada de los marchistas, desde Caracollo (Oruro) hasta la sede de gobierno, se instaló un mitin en la avenida Montes, donde el expresidente Evo Morales pidió el cambio de ministros “narcos, corruptos y drogos” si es que el presidente Luis Arce quería continuar gobernando.
Después de la marcha, hubo rumores de posibles enfrentamientos y toma de la plaza Murillo. No obstante, hubo un sola una trifulca. Un grupo de marchistas que se dirigía por la avenida Montes hacia la sede de la Central Obrera Boliviana (COB) se enfrentó con los denominados arcistas.
La Policía tuvo que usar gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
Teresa Morales aseguró que la marcha se quedó en la avenida Montes y que, por el contrario, el Gobierno envió a sus funcionarios para “provocar destrozos y romper vidrios”. “La gente que estaba ahí y ha roto virios, eran funcionarios”.
El lunes llegó a La Paz la columna liderada por el líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales. Tras descender de la ciudad de El Alto, propició un mitin a la altura de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), donde determinó al Gobierno un plazo de 24 horas para que resuelva el problema del combustible, cambie a sus ministros y apruebe un crédito de $us 176 millones.
En caso de no cumplir, miembros del evismo advirtieron con todas otras medidas de presión para provocar la renuncia del presidente Arce y vicepresidente David Choquehuanca.
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