En medio de la polémica por las declaraciones del exministro Iván Lima respecto del caso Senkata, las víctimas de la masacre, representadas por David Inca, recordaron que el juicio contra la expresidenta Jeanine Áñez fue decisión política del Movimiento Al Socialismo (MAS) antes de su fractura interna.
“El MAS ya había definido la ruta jurídica por la cual tenía que ser procesada Áñez y sus colaboradores. Se había definido ir por un juicio ordinario”, develó el activista de derechos humanos en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
El panorama sobre el caso Senkata cambió cuando, el domingo, Lima calificó el juicio ordinario contra Áñez como un “capricho” del expresidente Evo Morales y sugirió que el caso podría terminar en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
Consultado sobre las declaraciones del exministro Lima, Inca dijo: “No creo que haya sido capricho (de Evo Morales), sino que fue una decisión del MAS; es una decisión político-partidaria”.
De ese modo, denunció que, con la división del MAS, cada facción quiere sacar provecho sobre el tema.
El abogado Aldo Michel afirmó, en La Razón Radio, que Lima hace declaraciones en desmedro de las víctimas de las masacres de Senkata y Sacaba debido a que, en su criterio, está “presionado” por su “pacto con los promotores del golpe” de 2019.
Al ser consultado sobre su opinión acerca de las declaraciones de Michel, Inca develó que las víctimas no conocen al hombre porque, en su criterio, nunca se apersonó ni forma parte, actualmente, del juicio contra Áñez.
Indicó que Michel es un operador del evismo que, ahora, actúa de la mano del exministro Juan Ramón Quintana, en desmedro del Gobierno.
“Fue una decisión del MAS y ahí estaba metido el señor Michel cuando eran hermanitos. Nosotros tenemos clara la situación; ahora que están divididos, ellos quieren jalar agua para su molino y nos dejan en indefensión”, lamentó Inca.
El 2 de septiembre comenzó el juicio oral contra Áñez y 17 otras exautoridades que son acusadas por la comisión del delito de genocidio, esto relacionado con los hechos ocurridos el 19 de noviembre de 2019 en la zona de Senkata, municipio de El Alto, La Paz.
Entonces, 10 personas fallecieron, todas por impacto de bala, por operaciones que ejecutaron los efectivos militares, amparados por el Decreto Supremo 4078, que los eximía de responsabilidades penales por el posible uso desmedido de la fuerza.
Tras comenzarse el juicio, hubo polémica por la ruta jurídica. La oposición quería que Áñez sea procesada en un juicio de responsabilidades por su condición de exmandataria. Mientras que, el oficialismo impulsó un juicio por la vía ordinaria y penal.
Inca contó que, tras las declaraciones de Lima, las víctimas de Senkata se reunieron el fin de semana de manera virtual. “Hemos sacado conclusiones. Es una actitud cobarde por parte del exministro. Si él tenía esa posición porque no la defendió cuando era ministro, podía corregir lo que, según él, ahora tendría que corregirse”.
Además, lamentó que el Gobierno no haya respondido sus cartas, notas y peticiones para seguir con los procesos, y que se cumpla, por ejemplo, el resarcimiento para las víctimas de la masacre de Sacaba, Cochabamba.
“Hemos mandado notas a los ministros de la Presidencia, Gobierno, Defensa, Economía, Salud, Educación. Ninguno de ellos nos contesta”, afirmó.
Contó que, en 2023, se presentó un libro de testimonios escrito por las víctimas de las masacres que, incluso, está registrado con derechos de autor y para su presentación invitaron al presidente Luis Arce para que lo comente. “Hasta ahora estamos esperando la respuesta”.
Inca aseguró que, con las declaraciones de Lima, a las víctimas “les queda claro” que se tomó la decisión de hacer caso omiso a las demandas de las víctimas. “Las víctimas somos objeto y no sujeto”.







