Tras la suspensión de audiencia del juicio oral por el caso Golpe de Estado I, el gobernador electo de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y el exlíder cívico de Potosí Marco Antonio Pumari retornaron a sus recintos carcelarios de Chonchocoro y San Pedro, respectivamente.
“Ambos privados de libertad, de acuerdo a disposiciones, retornan a sus centros penitenciarios”, informó el director de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias.
El Juzgado Sexto de Sentencia de La Paz, que procesa el caso Golpe de Estado I, observó este jueves las acusaciones contra Camacho y Pumari por defectos procesales.
El subprocurador Ricardo Condori indicó que; tras el planteamiento de incidentes por la defensa de Camacho y Pumari, el juzgado consideró los fundamentos expuestos y “en parte” valoró que se “deben subsanar ciertas observaciones de solamente forma, no de fondo”.
Valoración
“Se está mal interpretando que se estaría anulando la acusación. Solamente de forma se ha observado dicha acusación y al Ministerio Público le ha concedido 24 horas para que subsane (las observaciones)”, dijo.
Condori indicó que en el caso de Camacho fueron observados los delitos de cohecho y seducción de tropas, empero, dijo que “está firme la acusación formal del tema de terrorismo”.
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Asimismo, dijo que, en el caso de Pumari, se observó a la acusación de complicidad, pero éste solamente “el tema de forma”.
A finales de 2020, la exdiputada Lidia Patty interpuso una querella penal contra los políticos que promovieron la dimisión del entonces presidente Evo Morales en noviembre de 2019; al que se denominó caso Golpe de Estado I.
El caso refiere a los hechos ocurridos en 2019. Dentro de este caso se encuentran señalados Camacho y Pumari, además de exjefes militares.
Determinación
La semana pasada, el mismo tribunal de la audiencia de este jueves determinó que Jeanine Áñez sea apartada del caso debido a que no puede ser juzgada dos veces por un mismo hecho.
La exsenadora ya fue sentenciada a 10 años de prisión en el caso de su autoproclamación, Golpe de Estado II.
Según la denuncia, la exlegisladora llegó al poder tras reuniones extralegislativas de políticos y cívicos opositores, y representantes diplomáticos y de la Iglesia Católica.
Primero, en el edificio de la Asamblea Legislativa se proclamó como presidenta del Senado; sin el respectivo quórum, y luego como mandataria del Estado, de la misma forma.







