El Tribunal de Sentencia que procesa el juicio por el denominado caso Golpe de Estado I observó este jueves la acusación contra el exlíder del Comité pro Santa Cruz y ahora gobernador electo de esa región, Luis Fernando Camacho, y el excívico potosino Marco Antonio Pumari por defectos procesales.
El subprocurador Ricardo Condori explicó que la audiencia de inicio de juicio oral del caso, cuyo expediente lleva el nombre de Luis Fernando Camacho y Otros, fue suspendida debido a incidentes planteados por la defensa de Camacho.
“Se ha suspendido (la audiencia) en sentido de que plantearon incidentes de observación a la acusación fiscal, en ese sentido que el tribunal ha considerado las fundamentaciones y, en parte, ha considerado que se deben subsanar ciertas observaciones de forma, no de fondo”, explicó a los periodistas
Asimismo, detalló que solo en el caso de Camacho la observación está dirigida a la supuesta comisión de los delitos de cohecho activo y seducción de tropas, pero que está “firme y subsistente” la acusación formal respecto del delito de terrorismo. Sin embargo, en el caso de Pumari, “en relación a la complicidad (de terrorismo) ha observado solo el tema de forma”.
Ese tribunal otorgó al Ministerio Público un plazo de 24 horas para corregir las observaciones y replantear la acusación.
La reinstalación del acto judicial está fijada para el 28 de octubre a las 08.00.
En este caso, también estaba acusada la expresidenta Jeanine Áñez, sin embargo, la semana pasada, fue apartada del caso por decisión del mismo Juzgado Sexto de Sentencia de La Paz, bajo el argumento de que no puede ser procesada dos veces por un mismo hecho que el caso Golpe de Estado II.
El caso Golpe de Estado I investiga los hechos precedentes a la dimisión de Morales a la presidencia, en medio de una fuerte convulsión social y política.
Camacho y Pumari, en Santa Cruz y Potosí, respectivamente, lideraron las protestas por un supuesto “fraude electoral”. La movilización, replicada en varias regiones, cobró fuerza con un motín policial y la sugerencia militar para que Morales deje el cargo.
Morales renunció el 10 de noviembre de 2019. Dos días después, la entonces senadora Áñez asumió, primero, la titularidad del Senado y, luego, la presidencia del país, en sendos actos en la Asamblea Legislativa, sin el quorum reglamentario ni la presencia de los legisladores del MAS, que entonces tenía la mayoría en la Asamblea Legislativa.
El oficialismo calificó esos hechos como un “golpe de Estado”.







