El alcalde Iván Arias contó que desde su juventud fue un hombre ligado a la izquierda, a Ernesto Che Guevara y a la Revolución Cubana, pero, con el paso de los años, terminó como ministro de Obras Públicas de la cuestionada gestión transitoria de Jeanine Áñez (noviembre de 2019-noviembre de 2020).
En el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, contó que desde muy joven fue un hombre que respondía la ideología de la izquierda radical, fanático del Che y su lucha en Cuba, pero —con el paso del tiempo— se desmarcó.
Ya en el pasado reciente, Arias juró como ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, en reemplazo de Yerko Núñez en el mandato de Áñez, el cual estuvo ligado a la ideología de derecha al tener a Branko Marinkovic como ministro de Economía y otros actores políticos conservadores.
Arias contó que se formó en la teología de la liberación, en el colegio Juan XXIII, con Luis Espinal, Rafael Puente, Xavier Albó y Eduardo Pérez. “Para nosotros, era el Che Guevara y todo aquello, yo era un fanático”.
“Filemón Escobar llegó clandestino a colegio como profesor de Historia”, recordó.
Admitió que la mezcla entre la filosofía “filemónica”, desde la perspectiva de los mineros y luchas sociales, los radicalizó y los llevó “a ser muy radical”.
Arias habló con la directora de La Razón, Claudia Benavente, sobre este capítulo de su vida política.
—¿Cómo llega el desencanto de la izquierda en su vida?
—Llega el desencanto de a apoco. Primero por mi curación, yo había jurado venganza y buscaba a mis torturadores.
Arias contó que, en 1981, durante la dictadura de Luis García Meza, cayó preso. Pero antes recordó que se radicalizó aún más a la ideología de izquierda desde la dictadura de Natush Busch.
“En 1979, me radicalizo durante la dictadura de Natush Busch; con jóvenes de El Alto, estábamos escapando, nos echamos al suelo y un compañero levantó la cabeza y (le llegó una bala). He visto la muerte de un compañero a mi lado”, contó.
Arias creyó, en aquel entonces, que la lucha armada era la solución y se entrenó en Cuba en guerrillas. “Soy una persona que creía en aquello y se fue a entrenar. Era francotirador, sabia de armas y pensaba que era el camino”.
En el transcurrir del tiempo y el paso de las crueles dictaduras en Bolivia, cayó preso mientras gobernaba García Meza. “Me torturaron (…) durante el Plan Cóndor unificaron todas las formas de tortura hacían que te sientas realmente basura”.
Posteriormente, salió exiliado a Suecia y, en 1982, regresó a Bolivia.
El actual alcalde recordó que fue viceministro de Participación Popular. “Entré a la vida política pública con Víctor Hugo Cárdenas durante el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni). “Era su secretario privado de Cárdenas, desde esa vez no he dejado la vida política”.
—Hoy no es un hombre de izquierda precisamente.
—Hoy soy un hombre que piensa en la gente. Mas que las ideologías, me preocupa la patria y ante todo la vida y la libertad.
Arias aseguró que ahora está convencido en que la libertad genera más oportunidades que los “supuestos” socialismo y autoritarismos democráticos.
Jeanine Áñez
¿Cómo llegó Arias a ser parte del gobierno de Áñez? El alcalde aseveró que formó parte de ese mandato de puro “cachinazo” (suerte).
Develó que Yerko Núñez, quien fue su aprendiz en Rurrenabaque, estaba a punto de ser titular de la cartera de Obras Públicas. “Él me dijo: ‘Solo voy a aceptar el cargo si me vienes a ayudar a montarla’. Fui, lo ayudé”.
Indicó que, en poco tiempo, Núñez fue nombrado ministro de la Presidencia y Áñez le ofreció ser titular de Obras Públicas. “Yo dije: ‘Como esto va a durar tres meses, listo’. De esa manera entré, el 1 de diciembre de 2019, a ser ministro”.
El gobierno de Áñez duró más de 11 meses y estuvo atravesado por la crisis sanitaria por COVID-19. Se proclamó el 12 de noviembre de 2019 luego de la renuncia forzada del entonces presidente Evo Morales.
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