El 1 de noviembre de 1979, Alberto Natusch Busch, con 46 años y el rango de coronel, ejecutó un cruento golpe de Estado contra el presidente Wálter Guevara Arze, quien había asumido interinamente la presidencia tres meses antes, el 8 de agosto.
Ordenó la utilización de armamento militar, incluidos carros de asalto y otros armamentos pesados, contra civiles. En tan solo 16 días de mandato causó la muerte de un centenar de personas y medio millar de heridos.
En entrevista con La Razón Radio, Nila Heredia, víctima de la dictadura de Hugo Banzer y activista de Derechos Humanos, afirmó que el golpe de Natusch Busch fue parte de sucesión de dictaduras en el país y tuvo el objetivo de evitar un juicio de responsabilidades contra el exdictador Banzer.
Afirmó que el golpe de Natusch no fue “extraordinario” debido a que —en su criterio— siguió la línea de los golpes de Estado en Bolivia.
Recordó que Banzer terminó su dictadura en julio de 1978. “Pero hubo varios golpes de por medio”.
Las elecciones presidenciales se realizaron el domingo 1 de julio de 1979. Como ningún candidato—Hernán Siles Zuazo y Víctor Paz Estenssoro— obtuvo más de la mitad de los votos, correspondió al entonces Congreso Nacional elegir al presidente entre los candidatos más votados, que fue incapaz de ponerse de acuerdo.
De ese modo, se llegó a una solución de elegir a Wálter Guevara Arze como presidente interino por un año, a la espera de nuevas elecciones. Sin embargo, Guevara fue derrocado por Natusch Busch entre el 31 de octubre y 1 de noviembre.
Heredia recordó que Unidad Democrática y Popular (UDP), encabezada por Hernán Siles Suazo, obtuvo el 35,97% de votación; el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), con Víctor Paz Estenssoro, 35,87%; Acción Democrática Nacionalista (ADN), 14%; y Marcelo Quiroga Santa Cruz, del Partido Socialista 1 (PS-1), un 4,8%.
“Ninguno era mayoría y debían negociar, pero no le quisieron dar la presidencia a Siles Suazo. Por eso asumió Wálter Guevara”, recordó.
Contó que en el poco tiempo que Guevara estuvo al mando del país, se inició el juicio de responsabilidades a Hugo Banzer. “Quiroga Santa Cruz llevó adelante el proceso y presentó la fundamentación del juicio de responsabilidades”.
“De tal manera, el golpe de Natusch forma parte del concierto de tratar de destruir y evitar que sr haga el juicio a Banzer. Y, obviamente, de continuar con la ola de dictaduras”, añadió.
Lamentó que, consumado el golpe del coronel, destruyeron todos los alegatos que había en el Poder Legislativo.
Tras buscar en sus memorias de ese cruento episodio, relató que ese 1 de noviembre era viernes, sábado era Día de Difuntos y el domingo “había mucha gente en El Alto resistiendo y ahí empezaron a disparar”.
“El lunes fue grave porque ya había que ir al trabajo. Era difícil y complicado ya estaban ametrallando y había tiros. Era una confusión grande. Se disparaba a cualquiera. Fueron tres o cuatro días muy duros”, contó Heredia.
La Central Obrera Boliviana (COB) declaró una huelga general indefinida, y los centros mineros de Potosí y Oruro se sumaron a las protestas. Natusch Busch enfrentó una masiva protesta ciudadana y finalmente abandonó el Palacio de Gobierno, preparando el terreno para el golpe de 1980 de Luis García Meza contra Lidia Gueiler.
Bajo la presión internacional y social, Natusch Busch abandonó el poder por la puerta trasera y murió impune en 1994, en Santa Cruz, a los 61 años.
Heredia lamentó que Natusch Busch no comenzó ningún juicio de responsabilidades contra Banzer, quien ocupó la presidencia de Bolivia en dos períodos: de 1971 a 1978, mediante golpe de Estado, y nuevamente de 1997 a 2001, como presidente elegido democráticamente.
Banzer llegó al poder, por primera vez, a través de un golpe de Estado contra el general Juan José Torres y reprimió a líderes sindicales, indígenas y universitarios durante su dictadura entre 1971 a 1978. Miles de bolivianos fueron obligados a buscar asilo en países extranjeros, arrestados, torturados o asesinados.
En 1993, volvió a presentarse a unas elecciones presidenciales, esta vez como candidato del Acuerdo Patriótico, alianza de ADN, su partido, con el (Movimiento de Izquierda Revolucionario) MIR de Jaime Paz Zamora y obtuvo el segundo lugar detrás de Gonzalo Sánchez de Lozada, candidato del MNR, quien resultó elegido en el Congreso Nacional.
En 1997, Banzer se presentó nuevamente a las elecciones, pero esta vez, ganó la presidencia por la vía constitucional, junto a Jorge Quiroga. Durante su mandato, se hizo público que sufría de cáncer lo que obligó a Banzer a dimitir en 2001.
Entonces, dejó el cargo a Quiroga. De ese modo, Banzer falleció sin haber rendido cuentas ante la justicia.







