El expresidente Evo Morales envió una carta al presidente Luis Arce. En ella, hizo una serie de cuestionamientos respecto de su gestión y no dejó pasar la oportunidad para reclamar por el supuesto atentado contra su vida el pasado domingo en Villa Tunari, Cochabamba.
El mismo día del hecho, en su programa de Kawsachun Coca, Morales denunció que un grupo de policías disparó contra su el vehículo que lo trasladaba desde su domicilio, en el municipio de Villa Tunari, hasta la localidad de Lauca Ñ, en el Trópico cochabambino.
Evo Morales
“Usted conoce quién dio la orden de disparar contra mi vida, y sabe que quienes están a su alrededor no dudarán en repetirlo si es necesario”, escribió Morales en la misiva.
Según su relato, la Policía comenzó a disparar contra su vehículo en el que también se encontraban su conductor y su comunicadora. Indicó que los uniformados reventaron, a bala, dos llantas de su motorizado, por lo que tuvo que cambiar de vehículo.
Morales aseguró que esa acción fue un intento de asesinato en su contra. Un día después, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, desmintió esa versión y, contrario a lo denunciado por Morales, sostuvo que el exmandatario y su comitiva eludieron un operativo antidroga rutinario, abrieron fuego e hirieron a un efectivo.
Identificado como el vehículo 16, explicó que del motorizado que trasladaba a Morales salieron los primeros disparos contra los uniformados.
Luis Arce
“Fuimos testigos de un hecho inaceptable: un intento de asesinato dirigido a mi persona, a manos de quienes deberían proteger a nuestro pueblo, pero actuaron como mercenarios. La historia no olvidará ni perdonará un acto tan cobarde, que usted, como líder de la nación, no solo permitió, sino que parece haber alentado”, reclamó Morales.
Del Castillo no solo criticó las “mentiras” del expresidente respecto del hecho, sino que lo invitó a entregar el vehículo que lo transportaba para someterlo a una prueba de microaspirado, pero no hubo respuesta.
El hecho repercutió también fuera del país, tanto que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamó al Estado de Bolivia investigar la denuncia del líder cocalero.







