El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, desmintió la acusación de Eva Liz Morales, hija del expresidente Evo Morales, que afirmó que se extendieron 30 órdenes de aprehensión contra militantes evistas.
“Es absolutamente falso que se hubiera ampliado estas investigaciones a otras 30 personas. Quien dirige esta esta pesquisa es el Ministerio Público. (Entonces) a partir de los elementos, tanto fácticos, como probatorios que acreditan la participación o no de determinadas personas”, explicó el funcionario en rueda de prensa.
El miércoles, la hija del exmandatario afirmó que existían “más de 30 órdenes de aprehensión” y que se pretendía “descuartizar al movimiento indígena” como ocurrió, en 1781 contra Túpac Katari.
Así declaró a los medios en plena vigilia instalada en puertas de la Fuerza Especial de Lucha Contra El Crimen (FELCC) en La Paz, luego de la aprehensión de los dirigentes campesinos Humberto Claros y Ramiro Cucho, cercanos a Morales.
Evo Morales
Esos dirigentes están investigados por los delitos de terrorismo e instigación pública a delinquir, entre otros, supuestamente cometidos en el bloqueo de 24 días entre el 14 de octubre y el 6 de noviembre.
Existe también órdenes de captura contra dos exministros y otros dos dirigentes campesinos pendientes de ejecución.
Morales y sus militantes calificaron esas detenciones como una “cacería” política.
Al respecto, Aguilera negó el extremo. “Ésta no es una persecución a dirigentes sindicales, ésta es una investigación de personas que han generado muerto luto y dolor además de pérdidas económicas al Estado boliviano”, argumentó.
Actualmente, la Policía activó una alerta migratoria contra el exministro Juan Ramón Quintana y el dirigente Ponciano Santos, contra quienes el Ministerio Público pidió su captura.







