Manolo Rojas, abogado defensor de Maximiliano Dávila, jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) en el gobierno de Evo Morales, dijo que, en caso de no proceder la extradición de su defendido a Estados Unidos, éste se presentará en ese país.
“Si es que esta extradición no diera curso por algún tecnicismo legal o por alguna situación que sea ajena a la voluntad de Maximiliano Dávila, él, voluntariamente, se presentará a Estados Unidos, porque realmente, acá, en Bolivia, en el caso de Maximiliano Dávila, él no pudo acceder a la justicia”, adelantó en la Red Uno.
El jurista afirmó que ni él ni su defendido fueron notificados con la extradición a Estados Unidos. Sin embargo, dijo que, en caso de no llegar el documento, Dávila está dispuesto a presentarse voluntariamente a ese país.
Maximiliano Dávila
Asimismo, el profesional recordó que Dávila enfrenta un proceso en Bolivia por supuesta legitimación de ganancias ilícitas y dijo que, mientras ese proceso esté vigente, no se puede dar curso a la extradición.
“Mientras el proceso de legitimación de ganancias ilícitas en el Estado solicitado esté vigente, no se puede dar curso a la extradición, porque tiene un proceso abierto en Bolivia que va vinculado con los mismos hechos. Nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho”, agregó Rojas.
El miércoles, la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) autorizó la extradición de Dávila a Estados Unidos.
El exjefe policial es acusado en Estados Unidos por los delitos de asociación delictuosa por importar sustancias controladas y por el manejo de armas para el narcotráfico.
Extradición
El exjefe policial fue aprehendido el 22 de enero de 2022 cuando intentaba escapar por la frontera de Villazón a Argentina. En un inicio, el Ministerio Público lo acusó por el delito de ganancias ilícitas y amplió la investigación contra sus familiares y allegados. Pero no consideró el delito por narcotráfico, aunque tampoco lo descartó.
Sin embargo, la Administración para el Control de Drogas (DEA; por sus siglas en inglés) lo vinculó como uno de los capos del narcotráfico en la región.
Según las investigaciones de la DEA iniciadas en 2019 en Bolivia, Perú y Colombia, se identificó una organización de narcotráfico que operaba en el país. Su máxima exportación era la cocaína, aunque también traficaban otras sustancias con destino a Estados Unidos.







