Unos 5.000 afiliados a la Confederación Sindical de Comunidades Indígenas y Originarias de Bolivia (CSCIOB) del Trópico de Cochabamba están en apronte para evitar la aprehensión del expresidente del Estado y del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales.
Morales, acusado por el delito de trata de personas con agravante, ya tiene una imputación formal por parte de la Fiscalía Departamental de Tarija, además de una orden de captura y la activación de una alerta migratoria para que no pueda salir del país.
Evo Morales
“Se ha garantizado las vigilias correspondientes. De la misma manera se ha puesto en emergencia a más de 5.000 compañeros de base que van a estar en total emergencia desde nuestros diferentes puntos de vigilia, desde nuestros diferentes lotes, para poder brindar una mayor seguridad al hermano Evo Morales”, anunció el intercultural de Chimoré, Maicol Rojas, a Kawsachun Coca.
Si bien existe la orden de captura contra el además líder cocalero, la Policía Departamental de Cochabamba aún no recibió la orden para capturarlo. Sin embargo, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, advirtió que cuando la orden llegue a esa institución, “se dará cumplimiento inmediato”.
Por su parte, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, advirtió que Morales cuenta con una “barrera de comunarios” que protege al cocalero y que evitarán su captura.
Aprehensión
El caso contra Morales tomó otro matiz desde el fin de semana cuando el presidente Luis Arce declaró al diario mexicano La Jornada que el delito por que se acusa a Morales “era un secreto a voces”.
Pero el escenario se tornó más intenso cuando varios actores cuestionaron a Arce por una supuesta “complicidad” al no denunciar el ilícito supuestamente cometido por Morales.
Incluso, en defensa de Morales, la dirigencia cercana al expresidente afirmó que Arce no denunció porque “no había pruebas” y por “cuidar su pega”.







