Después de más de un año de circunstancias extraordinarias que obligaron a hacer numerosos (y dolorosos) cambios en la empresa periodística que publica LARAZÓN y Extra, hoy recuperamos nuestro estatus de diario y volvemos a las calles con la edición impresa de lunes a domingo. Han sido tiempos difíciles, pero han servido para renovar nuestro compromiso con el deber periodístico.
Primero fue el odio desatado por algunos grupos que prefirieron ver el país en llamas antes que reconocer el carácter popular y mayoritario del gobierno que desde diciembre de 2005 ha sido una y otra vez favorecido en las urnas, y que luego de los trágicos eventos de octubre y noviembre de 2019 se transformó en acoso a nuestros periodistas, incluyendo la censura impuesta a nuestro caricaturista Alejandro Salazar por parte de sus propios colegas.
Luego llegó la pandemia y la desesperada medida del confinamiento obligatorio, que no solo obstaculizó gravemente la tarea cotidiana de las y los periodistas y demás trabajadores de este medio de comunicación; también puso en jaque a casi todo el aparato productivo del país, situación que impactó en el mercado publicitario, determinante para prácticamente todos los medios de comunicación.
Imposibilitados de circular y con los ingresos de la empresa reducidos a casi nada, ratificamos que lo que no debía ni podía detenerse es el ejercicio periodístico, la indagación cotidiana de los hechos y la búsqueda de fuentes para dar cuenta de ellos. Coincidiendo con el relanzamiento de la página web, más sencilla y funcional que la antigua, fue momento de invertir esfuerzos renovados en los formatos digitales, y La Razón Digital pronto mereció en redes sociales e Internet la preferencia que el diario impreso tuvo desde sus inicios.
Así también nacieron nuestros servicios en streaming, Piedra, Papel y Tinta, primero, luego Tercer Tiempo de Marcas, La Razón Radio y finalmente Como Perros y Gatos; la respuesta de la audiencia ha sido no solo un creciente número de seguidores y seguidoras de las emisiones diarias, sino también el convertirse en fuente de otros medios de comunicación, claro signo de liderazgo informativo.
La lenta pero sostenida recuperación del mercado publicitario, fruto y evidencia de una, aunque sea tímida, reactivación económica en marcha, nos ha permitido volver poco a poco a las calles en el formato impreso, soporte preferido por quienes invierten en publicidad, así como por quienes se dedican a la historia y a otras formas de cultivo de la memoria. Primero fue el Extra y hoy es LA RAZÓN el diario que vuelve a circular siete días a la semana, 365 días al año.
Volvemos a las calles en forma de papel impreso, pero eso no significa que retrocedamos, sino que recuperamos plenamente uno de los muchos canales por los que se transmite el periodismo que hace el equipo humano de LA RAZÓN. Nuestra esencia no está en el soporte que usemos, sino en el irrenunciable deber de brindar información y opinión clara, veraz y confiable.






