lunes 27, julio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Nacer de la vergüenza

Existe un fenómeno que viene ocurriendo en Bolivia desde 2020, y que la industria electoral —empresas encuestadoras, opinadores y conglomerado mediático y digital— sigue sin asumir con suficiente profundidad como para evidenciarlo pero, sobre todo, aportar en ponerle un alto: el voto vergüenza. El voto vergüenza aparece cuando una o un ciudadano se ve en […]

Nacer de la vergüenza
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Verónica Rocha Fuentes
KAMCHATKA
La Paz / octubre 16, 2025
en Columnistas, Opinión

Existe un fenómeno que viene ocurriendo en Bolivia desde 2020, y que la industria electoral —empresas encuestadoras, opinadores y conglomerado mediático y digital— sigue sin asumir con suficiente profundidad como para evidenciarlo pero, sobre todo, aportar en ponerle un alto: el voto vergüenza.

El voto vergüenza aparece cuando una o un ciudadano se ve en la necesidad de ocultar su verdadera preferencia electoral por miedo al juicio social. No es una rareza en esta elección o nuestro país, sino un síntoma de época donde la predominante cultura política contemporánea normaliza la estigmatización política. En contextos de campañas negativas, desinformación, guerra sucia y política emocional, el voto deja de ser un acto libre, la política una relación argumentativa y la postura individual o colectiva se convierte en una suerte de confesión pública, vigilada por miradas ajenas.

En Bolivia, este fenómeno ha crecido silenciosamente desde las elecciones de 2020. Entonces tenía un componente muy material: una elección bajo resguardo militar, marcada por la violencia previa y la sensación de ilegitimidad. En los años siguientes, sin embargo, como herida de la “polarización política” se trabajó machaconamente en la estigmatización de uno de los polos. Creer que una derrota electoral iba a, por si sola, liberarnos de la polarización o la estigmatización política, por supuesto que fue un error.

Hoy el costo de “hacer política” —incluido el primario acto de tomar partido y defender un voto— es demasiado alto. En las redes sociales, verdaderos policías de la vergüenza patrullan el intercambio de percepciones, dispuestos a asignarla en dosis requeridas a cualquiera que piense distinto: violentando, estigmatizando, sabiéndole hacer que vota mal, que no sabe tomar decisiones, que es necesario volver al voto calificado. Es la vieja promesa de la ampliación de la democracia devenida nueva inquisición digital: perfiles falsos, cuentas anónimas, granjas de troles y algún que otro ciudadano en proceso de mutación. A cuenta de dejar a su paso su estela de clasismo, racismo y superioridad intelectual/moral, han minado el espacio de la conversación democrática, transformando el disenso en apocamiento y el silencio en estrategia de defensa de la voz propia.

Sin embargo, el voto vergüenza no sólo distorsiona las encuestas o las predicciones electorales. Es algo mucho más grave: ya es una anomalía más de la democracia nuestra. Porque una democracia saludable necesita de votos expresados sin miedo, de disensos manifestados sin culpa, de preferencias debatidas con razones. Cuando la vergüenza se instala como emoción política dominante, no sólo se falsea la voluntad popular, sino que, producto de ello, quedan las sorpresas electorales, los cisnes negros y se abren paso las narrativas de fraude.

Bolivia sabe lo que significa vivir bajo la estigmatización política. Salimos de cerca de veinte años en los que el enfrentamiento polarizado ha dejado heridas que todavía no cierran. Volver a suscribirnos a una política absurda y polarizada sería, literalmente, retroceder. Si permitimos que la vergüenza siga definiendo el voto, estaremos legitimando una forma de autocensura colectiva, un nuevo modo de renunciar —sin notarlo— a nuestro derecho a hacer política. Por ahora, en el epílogo de la larga campaña electoral, es el punto de partida que nos queda. Y eso no es buena noticia.

Queda como asignatura pendiente que, de aquí a cinco años, cuando volvamos a las urnas, hayamos ajustado la normativa, mejorado la autoregulación y cualificado nuestra cultura democrática; de tal manera que no estemos resignadamente sometidos a contenidos y discursos que, a título de campaña electoral profesionalizada, empujen a la ciudadanía a mantenerse absorta y a defenderse en el silencio de tener que ocultar los votos porque parecieran ya estar prohibidos como voluntad popular. La democracia no se agota en el conteo de votos; se sostiene también en la libertad de pronunciarlos.

Verónica Rocha Fuentes es comunicadora. Twitter: @verokamchatka

en tendencia: DemocraciadigitalEleccionesnoticias

Noticias Relacionadas

isabel_navia_quiroga.jpg
Isabel Navia Quiroga
TIEMPOS LÍQUIDOS

La Paz: cultura y resiliencia de una ciudad en crisis

El poder del voto corporativo en Bolivia
Ricardo Paz Ballivián
SOCIOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA

Legado

¡Dejen de joder!
Johnny Nogales Viruez
GRAVITAS

La Paz sitiada

El golpe de timón que Bolivia espera
Mónica Salvatierra
EN PERSPECTIVA.

El golpe de timón que Bolivia espera

veronica_rocha_fuentes.jpg
Verónica Rocha Fuentes
KAMCHATKA

El país de la sospecha y lo que se ha roto

Pintadas en la carretera y algoritmos
Martin Diaz Meave
MARCACIÓN PERSONAL

Nadie votó por Rodrigo

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto