jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

2026: el riesgo de normalizar la crisis

El 2026 comenzaremos con una paradoja. Nunca en toda la historia de la economía tecnológica del siglo XXI se había invertido tanto dinero en inteligencia artificial.

2026: el riesgo de normalizar la crisis
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Javier Medrano
OJO EN TINTA
Santa Cruz / enero 6, 2026
en Columnistas, Opinión

El 2026 comenzaremos con una paradoja. Nunca en toda la historia de la economía tecnológica del siglo XXI se había invertido tanto dinero en inteligencia artificial. Nunca se habían escuchado promesas tan ambiciosas y hasta, incluso, descabelladas. Y, sin embargo, como nunca antes —también— los mercados habían sido tan impacientes sobre la capacidad real del sector para justificar semejante avalancha de capital digital en los entornos del mercado y de los negocios globales.

La pregunta de fondo que circula es: ¿cuántas veces se ha visto en la ficción un futuro hiperautomatizado en el que un humanoide sustituye a un trabajador de carne y hueso mientras alguien, en algún despacho, se enriquece con la eficiencia?

Hace apenas un par de años atrás a nadie se le habría ocurrido pedir a una máquina “sabelotodo” que le detallara sus finanzas, le ayudara a arreglar un coche o le resolviera una duda médica o le diseñe una estrategia de marketing.

Hoy, cada consulta gratuita que se realiza en internet, cada tarea automatizada y cada decisión delegada en un algoritmo produce —por lo menos esa es la sensación— eficiencia siempre y cuando ésta se traduzca en beneficios reales para una compañía.

La cuestión es quién los captura y cómo se reparten, pero, sobre todo, si este salto tecnológico será capaz, en los próximos años, de transformar el empleo, la distribución de la riqueza y el equilibrio de poder entre empresas, trabajadores e instituciones.

Lejos del entusiasmo tecnoutópico y del alarmismo fácil, en los últimos años ha trasladado ese análisis a uno de los grandes motores del cambio contemporáneo para desentrañar si el enorme desarrollo tecnológico que hemos alcanzado está mejorando de verdad la vida de la mayoría o si, por el contrario, está enriqueciendo de forma desproporcionada a una cúspide de empresarios.

Un libro de lectura obligada —aunque para Savater las lecturas obligatorias son las peores— es Poder y progreso (Deusto), de Simón Johnson, un catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y Nobel de Economía en 2024 que ha dedicado su carrera a estudiar por qué unos países prosperan y otros no, y qué papel juegan las instituciones a la hora de repartir (o concentrar) los frutos del crecimiento.

Se han reabierto dilemas existenciales como la automatización frente al empleo tradicional o acostumbrado, la concentración frente a la competencia y a la innovación frente a un control democrático.

Para los expertos, las empresas operarán en un entorno sin ninguna regla clara en 2026, en un contexto marcado por una geopolítica muy impredecible y volátil. Putin y Trump han desequilibrado el orden y han puesto de cabeza a Europa y a su cohesión frágil con la guerra en Ucrania. China es el nuevo todopoderoso y, en este caos, hasta incluso se muestra ante el mundo como el más ordenado y confiable, cuando en realidad es un brutal depredador.

Tampoco debemos olvidar que el descontento de la generación Z es cada vez más aguda por la precariedad laboral, la incertidumbre y un futuro económico son un foco de protestas sociales no solo callejeras, sino en la nueva guerra híbrida que se genera en las redes sociales, que son mucho más poderosas que las tradicionales.

El reporte RiskMap 2026, de la consultora Control Risks, también suma otro factor crítico y, especialmente, para Latinoamérica, y es el avance del crimen organizado en Brasil, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Venezuela y Nicaragua. Éste es un factor, de lejos, más desestabilizador para los expertos, ya que son un factor crítico de desestabilización política, de inseguridad social y de un copamiento de barrios, comunas y hasta incluso regiones enteras a manos del narcotráfico. Estos factores implican un riesgo “muy directo e inmediato” para la región el próximo año.

Estos factores incrementarán la volatilidad y la exposición a riesgos operativos, políticos y reputacionales para las compañías por el fin de las reglas tradicionales de la geopolítica global: las relaciones entre países son ahora más transaccionales y volátiles, lo que crea un “mundo con nuevas reglas o sin reglas”.

La creciente competencia geopolítica por los insumos tecnológicos y la energía necesarios para alimentar los sistemas de inteligencia artificial, con mayores controles de exportación y tensiones comerciales son otro factor crítico en las economías regionales.

Señaló que estas organizaciones criminales se están adaptando de forma constante, utilizando nuevas tecnologías y tácticas para operar sus actividades lícitas, infiltrando cada vez más la economía formal.

Y acá entramos a un factor de altísimo riesgo ya que, según el reporte, las empresas deberán reforzar los controles contra el soborno, el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, e implementar el monitoreo en tiempo real de las cadenas de suministro y de las amenazas provenientes de múltiples direcciones. Solo en Brasil y México ya se ha demostrado que el lavado de activos ya ha involucrado a bancos muy importantes de la región.

Colombia tampoco escapa a esta tendencia y se ha documentado los intereses empresariales de narcotraficantes internacionales en distintos sectores, al igual que en México, los cárteles están teniendo una influencia creciente en actividades como el agroindustrial y la minería.

Todo esto crea un escenario especialmente complejo para las empresas y se debe tener mucho cuidado de no caer en la trampa de normalización de la crisis, ya que las instituciones y los mercados corren el peligro de normalizar los riesgos, subestimando amenazas que pueden tener consecuencias en sus operaciones.

El aumento de la tolerancia al riesgo y a la disminución de la sensibilidad dejan a las empresas sin preparación para eventos que parecen menores en la superficie, pero que tienen profundas implicaciones para las operaciones, las cadenas de suministro y la seguridad.

*Javier Medrano es comunicador social

en tendencia: columnasJavier Medranovoces

Noticias Relacionadas

Mandato de certidumbre
Jean Pierre Antelo
CAINCO

Bolivia gana y se va al mundial

Habitus
Farit Rojas Tudela
PENSAR

Lefort y la sociedad imposible

Fukuyama se equivocó
José Rafael Vilar
LO QUE PIENSO

Para seguir soñando… (y no hablo de fútbol)

El lingüicidio que está en marcha
Fernando Molina
CRISIS

Toneladas de caca en la ciudad

Entre comparsas y sirenas
Isabel Navia Quiroga
TIEMPOS LÍQUIDOS

Ley 265: conviene recordar

La época de navidad convertida en la expresión más capitalista y del espectáculo perverso
Esteban Ticona
DE FRENTE EN EL CH’AMAK PACHA

El cuestionamiento a las prácticas políticas coloniales llamadas democráticas

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto